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Qué son y para qué sirven las bolsitas de gel de sílice que vienen en algunas cajas de electrónica

gel sílice
Blanca Espada

Esas pequeñas bolsitas blancas que podemos ver en las cajas de numerosos dispositivos electrónicos (y también otros productos como por ejemplo los zapatos) no forman parte del embalaje por casualidad. Dentro de ellas podemos encontrar gel de sílice, un material utilizado para controlar la humedad durante el almacenamiento y el transporte de productos sensibles. Si lo piensas, tiene su lógica si tenemos en cuenta que cámaras fotográficas, teléfonos, auriculares, ordenadores y otros aparatos pueden pasar semanas dentro de cajas cerradas, expuestos a cambios de temperatura que favorecen la condensación. Por ello, los fabricantes meten dentro de sus cajas estas bolsitas para reducir ese riesgo y evitar que el vapor de agua termine afectando a conexiones, circuitos o piezas metálicas.

Aunque recibe el nombre de gel, el producto no tiene una textura líquida ni gelatinosa. Está compuesto principalmente por dióxido de silicio y se presenta en forma de pequeñas esferas o gránulos sólidos. Su estructura contiene una gran cantidad de poros microscópicos capaces de retener moléculas de agua en la superficie. Por ese motivo, técnicamente actúa como adsorbente, es decir,  con «d» pero por norma solemos decir que es un material «absorbente». Su utilidad aumenta cuando se coloca dentro de un recipiente, una caja o una bolsa bien cerrada, donde puede intervenir sobre una cantidad limitada de humedad. Pero ¿desde cuándo se usan estas bolsas de gel? ¿qué otras funciones tienen?, ¿qué peligros conllevan?.

Qué son y para qué sirven las bolsitas de gel de sílice

La industria emplea el gel de sílice desde hace décadas para proteger productos electrónicos, medicamentos, calzado, alimentos envasados y material fotográfico. También se utiliza en museos y archivos para controlar las condiciones de vitrinas o recipientes cerrados que contienen piezas delicadas. Su presencia en tantos productos explica que estas bolsitas terminen acumulándose en los hogares o directamente en la basura. Sin embargo, siempre que permanezcan intactas y se encuentren en buen estado, pueden aprovecharse para proteger determinados objetos, aunque deben utilizarse con algunas precauciones y mantenerse lejos de niños y animales.

Por qué se incluye en las cajas de electrónica

Los componentes de un aparato electrónico pueden empezar a estropearse sin necesidad de que les caiga agua directamente. Basta con que permanezcan expuestos a un ambiente húmedo para que algunas partes metálicas acaben oxidándose o aparezcan fallos en las conexiones. Además, antes de ponerse a la venta, el producto pasa por almacenes, camiones y centros de distribución donde las condiciones ambientales pueden cambiar de forma considerable. La bolsita incluida en el embalaje recoge parte de la humedad que queda dentro de la caja y ayuda a proteger el dispositivo durante ese recorrido.

Y una vez abrimos el paquete, podemos coger la bolsita y en lugar de tirarla, reutilizarla por ejemplo, en el estuche de una cámara, un cajón donde se guarden cables, una caja de herramientas o un recipiente con documentos y fotografías. También pueden colocarse junto a objetos metálicos propensos a oxidarse o en una bolsa donde se almacene temporalmente ropa húmeda.

¿Sirven para recuperar un teléfono que se ha mojado?

Guardar un móvil mojado junto a varias bolsitas de gel de sílice puede favorecer la retirada de humedad del aire contenido en un recipiente cerrado, pero no asegura que el dispositivo vaya a recuperarse. El agua puede haber alcanzado ya los circuitos o iniciado un proceso de corrosión que el desecante no puede revertir. Tampoco conviene encender el teléfono o conectarlo al cargador para comprobar si funciona, ya que la electricidad puede agravar los daños cuando todavía existe líquido en el puerto o en el interior.

La recomendación principal es desconectar los cables, retirar el exceso de líquido de la superficie y dejar el aparato en un lugar seco con circulación de aire. Apple, por ejemplo, aconseja esperar hasta 24 horas si continúa apareciendo el aviso de líquido y desaconseja utilizar calor, aire comprimido, objetos introducidos en el conector o arroz, cuyas partículas podrían causar nuevos problemas. Las bolsitas de sílice pueden emplearse como ayuda adicional, pero nunca sustituyen las indicaciones del fabricante ni una revisión técnica cuando el teléfono ha sufrido una inmersión importante.

¿Son peligrosas las bolsitas de gel de sílice?

El gel de sílice blanco siempre viene con un «no ingerir» impreso en el envoltorio ya que la bolsa puede provocar atragantamiento, especialmente en niños pequeños, y porque su contenido no está destinado al consumo. El centro estadounidense Poison Control señala que una ingestión accidental normalmente no causa síntomas tóxicos, aunque en casos poco frecuentes el paquete podría originar una obstrucción. El contacto del polvo con los ojos, la piel o las vías respiratorias también puede producir una irritación leve.

Y tengamos en cuenta además que algunas de estas bolsitas tienen gel que es de colores o cambia el color si acumula humedad. Por ejemplo si ves que los gránulos son azules es porque suelen tener cloruro de cobalto, una sustancia que se convierte en un tono rosado frente a la humedad, y que presenta mayores riesgos que las de sílice convencional. Y por último, las bolsas rotas, deterioradas o de composición desconocida deberían desecharse, mientras que las reutilizadas deben guardarse como ya mencionamos fuera del alcance de menores y mascotas.

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