La movilidad está experimentando una transformación mundial espectacular. Actualmente, el coche eléctrico ya representa el 10% o más de las matriculaciones en unos 40 países. Y según el último informe presentado por la Agencia Internacional de la Energía, el 30% de las ventas de coches de este año será eléctricos. Vamos, 1 de cada 3 matriculaciones a nivel global. Y las proyecciones de cara a la próxima década apuntan a que pasaremos de los 80 millones actuales a 510 millones de unidades en circulación en la próxima década.

Una realidad que está mutando debido a los nuevos hábitos de consumo de los ciudadanos y la forma que tenemos de movernos por los territorios, sobre todo por las ciudades; y a la apuesta cada día más fuerte de la industria automovilística por los coches eléctricos.

Las nuevas formas de movilidad vienen marcadas, por ejemplo, por la irrupción de las bicicletas eléctricas compartidas, implantadas prácticamente en casi todas las grandes urbes del mundo; el aumento del uso de los patinetes y, sobre todo, por el uso cada día más habitual de los coches eléctricos compartidos o la opción de la modalidad de renting. 

Toda esta disponibilidad y diversidad de transportes, junto a una mayor conciencia del cuidado del medio ambiente, ha provocado que una parte importante de la sociedad, sobre todo los más jóvenes, entre 18 y 35 años, elijan la opción de no comprar un coche, sino de utilización del carsharing eléctrico –uso y pago de coches por tiempo, incluso por minutos y por horas– siempre que lo necesiten, ya que es accesible desde el punto de vista económico, es más respetuoso con el planeta y, además, ofrece mucha más flexibilidad que tenerlo en propiedad.

Tener coche no es una prioridad entre los jóvenes, pero hay interés en los eléctricos

@ Adobe Stock

No obstante, y teniendo en cuenta que aún la penetración de la electrificación en España es baja, sí que hay ingredientes incontestables que hacen que los coches eléctricos sean mucho más atractivos para todos los segmentos de la población. De acuerdo con el informe 2026 Deloitte Global Automotive Consumer Study, alrededor del 60% de los españoles tienen claro que el próximo coche que van a tener será eléctrico, diciendo adiós a los combustibles fósiles.

Las motivaciones de este cambio de paradigma, de acuerdo con el mismo estudio, son claras: reducir costes (38%), contribuir al medio ambiente (33%) y anticiparse a futuras restricciones regulatorias sobre el motor de combustión tradicional (25%). Por tanto, estamos ante un mercado que evoluciona rápido y que, además, se abre cada vez más a una movilidad eficiente, digital y electrificada.

La metamorfosis de las ciudades

La tendencia de los individuos a no tener coche tiene, además, un impacto real sobre las ciudades. El cambio de posesión por el uso del coche eléctrico es una oportunidad para la sociedad, las empresas y las ciudades.

Se reduce el número de coches en circulación, ya que un solo coche compartido puede sustituir a varios privados; hay una menor contaminación, las calles se recuperan para el peatón; se requiere menos superficie de aparcamiento, hay un impulso real de la electrificación de las ciudades y es un complemento ideal para el transporte público, como el metro o el autobús.

Pero quizá una de las grandes ventajas del carsharing, de acuerdo con los estudios como el de Deloitte, es que baja la congestión del tráfico y evita los atascos, una de las grandes preocupaciones de los ciudadanos en las grandes ciudades.

¿Puede la movilidad eléctrica ser más atractiva cuando no se exige propiedad?

Cuando hablamos de coches eléctricos, debemos autoanalizarnos como usuarios. ¿Cuándo lo usaré? ¿Todos los días? ¿De manera esporádica? ¿Sólo lo usaré en vacaciones? ¿Necesito diferentes formas de moverme? ¿Vivo en una gran ciudad? ¿Cuánto cuesta y cómo lo cargo? ¿Subirá mucho el gasto frente a un motor de combustión? Lo más interesante es conocer bien nuestra actividad en cuanto a movilidad y tener una visión en el medio plazo.

La sociedad avanza por una conciencia medioambiental real. Por ello, es importante tomar decisiones individuales en base a tener toda la información sobre la movilidad eléctrica y disipar las dudas más comunes: cuánto cuesta de verdad, qué ayudas hay, dónde lo cargo y cuánto me cuesta.

Cuestiones básicas que a día de hoy tienen respuestas tangibles y que son la clave para que un usuario se quede o no con los eléctricos. ¿Cuánto cuesta? La referencia oficial del Ministerio para la Transición Ecológica sitúa la recarga doméstica en 2,91 euros por cada 100 kilómetros, frente a 8,94 euros con gasolina 95 y 6,85 euros con diésel.

La recarga en casa, un punto de inflexión

El precio no lo es todo, claro, pero sí que ayuda a que la balanza se decante a un lado u otro. En este sentido, hay que destacar que el coste de uso puede ser muy inferior cuando la recarga principal se hace en casa.

Y es ahí, justo en este punto de inflexión, donde el vehículo eléctrico empieza a cambiar de categoría en la mente del usuario. Es decir, deja de verse sólo como una compra para empezar a percibirse como una decisión de ahorro futuro en el medio plazo.

Ayudas de hasta 4.500 euros

Otro elemento que mueve la balanza hacia el eléctrico es la existencia de ayudas públicas para la adquisición. El nuevo Programa Auto+, impulsado por el Ministerio de Industria y Turismo, cuenta con una dotación de 400 millones de euros para 2026, tiene carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026 y prevé ayudas de hasta 4.500 euros para la compra de vehículos eléctricos, además de un descuento adicional mínimo de 1.000 euros por parte del punto de venta.

Un programa de ayudas estatal que prioriza los vehículos eléctricos, económicos y europeos, exige etiqueta CERO y fija límites de precio para poder acceder a la ayuda. Además, contempla no sólo compra directa, sino también leasing y renting, lo que amplía las opciones para quienes quieren electrificarse sin asumir un desembolso inicial elevado.

Tener un coche eléctrico con todo incluido (sin entrada)

@Endesa

Llegados aquí, buscamos la máxima comodidad, y es cuando toma protagonismo la compra de coche eléctrico con servicio integral (cargador, instalación, tarifa, mantenimiento y uso fuera de casa), como el de Endesa Drive. La propuesta reúne en una sola cuota el renting del vehículo durante 48 meses, sin entrada, con 15.000 km anuales, además de seguro y mantenimiento, el cargador doméstico Waybox con instalación y legalización incluidas, y ventajas para la recarga en casa y en la red pública.

En lugar de tener que contratar cada pieza por separado, Endesa Drive agrupa los elementos que más dudas generan en una sola experiencia, en una única solución. Esta es, probablemente, una de las claves para ensanchar el mercado más allá del comprador temprano o muy especializado. Una facilidad que, además, pasa por conformar una solución ad hoc para los clientes y dar alternativas según lo que necesiten.

Recarga en casa con los mejores precios

Es posible que tengamos coche eléctrico y sólo necesitemos un cargador y la mejor tarifa; o puede ser que sólo necesitemos los mejores precios de recarga en casa. En Endesa tienen una tarifa de recarga por 32 euros al mes, impuestos incluidos, con los que puedes recorrer unos 1.250km. Si además contratamos la instalación del cargador, se queda en 22 euros al mes y además tienes un 50% de descuento para cargas en red de recarga pública.

En este momento, según datos de AEDIVE, la red de infraestructura pública de acceso público en España ronda los 55.000 puntos operativos (datos mayo de 2026). Una apuesta por la alta potencia que impulsa el uso del coche eléctrico para los viajes de largo recorrido. Endesa ya tiene 1.053 puntos de recarga ultrarrápidos de 150, 300 y 350 kW más que en 2024 y cuatro de cada diez cargadores instalados por la compañía en 2025 fueron de alta potencia. Buena parte de ellos se ubican en corredores viarios y zonas próximas a carreteras, precisamente para facilitar los desplazamientos de media y larga distancia.

En definitiva, el futuro de la movilidad son los vehículos eléctricos y conectados; aunque quizá lo más acertado es hablar de ellos en presente porque la clave no sólo está en el coche, sino en las soluciones completas (cargador, instalación y tarifas de energía) pensadas para que podamos cubrir todas las necesidades actuales. Y esto ya está pasando.