Los expertos veterinarios coinciden: jamás hagas esto con tu perro en verano porque puede ser peor de lo que pensabas
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Durante los meses de verano, el golpe de calor es una de las urgencias veterinarias más frecuentes y peligrosas. Lo más preocupante es que puede aparecer de forma repentina. «Puede ocurrirle a cualquiera, incluso a mí», reconoce Thomas, conocido en redes como @ninjaskadi, un divulgador especializado en comportamiento canino, en uno de sus últimos vídeos. La clave está en cómo regulan la temperatura corporal los perros; mientras que las personas eliminamos el exceso de calor principalmente a través del sudor, los perros dependen casi por completo del jadeo.
«El jadeo es su único sistema de refrigeración. Pero cuando el termómetro supera los 30 grados, sobre todo si están al sol, ese mecanismo deja de ser suficiente. Y con un poco de actividad física, el perro puede entrar en un colapso térmico», explica Thomas. Ante esta situación, muchos dueños recurren a una solución que parece lógica: mojar al perro con agua o incluso meterlo en la piscina. Sin embargo, los veterinarios advierten de que esto no siempre es seguro.
¡Cuidado con refrescar a tu perro en verano!
@vetyou_es¡Cuidado con los golpes de calor! ☀️🐶 Con la llegada de las altas temperaturas, nuestros peludos necesitan más cuidados que nunca. Y es que los perros son mucho más sensibles al calor que nosotros. ❗️¿Sabías que los perros no sudan como las personas? Su principal forma de regular la temperatura es mediante el jadeo, por lo que una exposición prolongada al calor puede poner en grave riesgo su salud. 🚨 Señales de alarma: – Jadeo excesivo o respiración muy rápida. – Salivación abundante. – Tambaleos o debilidad. – Dificultad para moverse. – Lengua o encías azuladas. ⚠️ Un golpe de calor puede provocar daños graves en tan solo 15 minutos e incluso poner en peligro su vida. 💦 ¿Qué hacer si sospechas que está sufriendo un golpe de calor? – Mantén la calma. – Contacta con tu veterinario lo antes posible. – Humedécelo poco a poco con agua templada (nunca helada). – Ofrécele agua fresca en pequeñas cantidades. 🐾 Cómo prevenirlo: – Pasea a primera hora de la mañana o al atardecer. – Evita las horas centrales del día. – Busca siempre zonas con sombra. – Mantén agua fresca y limpia disponible. – Nunca lo dejes en espacios cerrados o poco ventilados. – Evita caminar sobre asfalto o cemento muy caliente. 💙 Un simple descuido puede tener consecuencias muy graves. Este verano, protege a tu mejor amigo del calor.♬ sonido original – Vetyou
«El error está en mojarles todo el cuerpo sin pensar en cómo se va a evaporar ese agua. Si queda demasiada agua atrapada entre el pelaje y la piel, especialmente en razas de pelo denso o doble capa, se genera un efecto tapón térmico que impide que el perro disipe el calor. En lugar de refrescarle, puedes estar empeorando su situación», explica Thomas. La clave está en mojar las zonas adecuadas: «Refrescar las patas y el abdomen es la forma más eficaz. Por ahí es por donde más fácilmente pueden liberar el calor».
Para tratar de prevenir un golpe de calor, muchas personas creen que la mejor opción es mojar el lomo del animal para mantenerlo fresco. Sin embargo, al hacerlo se forma una capa de agua en el pelaje que puede dificultar la correcta disipación del calor, haciendo que el perro no se enfríe como se espera e incluso llegue a retener más temperatura en lugar de refrescarse.
Este fenómeno resulta especialmente delicado en razas como los huskies, los pastores alemanes o los caniches, que cuentan con un pelaje pensado para protegerlos del frío más que del calor. Estos perros tienen una subcapa de pelo que funciona como aislante térmico, lo puede requerir cuidados adicionales para evitar el exceso de temperatura corporal durante los meses de verano.
Principales recomendaciones
La clave para ayudar a los perros a refrescarse en verano está en aplicar métodos que respeten su forma natural de regular la temperatura. Los veterinarios recomiendan centrarse en mojar zonas como el vientre y las patas, que permiten una mejor pérdida de calor gracias a su menor densidad de pelo y al contacto directo con superficies frescas. A diferencia del lomo, estas áreas no retienen tanto la humedad.
Por otro lado, humedecer las almohadillas puede resultar especialmente útil, ya que los perros también regulan parte de su temperatura a través de ellas. A esto se suma la importancia de que tengan siempre agua fresca y limpia a su disposición, así como ofrecerles superficies como toallas húmedas en el suelo para que puedan tumbarse y regular su temperatura.
Finalmente, es esencial crear un entorno seguro: proporcionar sombra constante, evitar los paseos en las horas centrales del día y no dejar nunca al perro dentro de un vehículo cerrado. El golpe de calor es una urgencia veterinaria seria que puede desarrollarse en pocos minutos, y sus señales de alerta incluyen jadeo intenso, encías muy enrojecidas o pálidas, vómitos, debilidad y, en casos graves, pérdida de conciencia.