Aire acondicionado

Expertos en climatización instan a guardar el agua del aire acondicionado: «Es agua destilada que sirve para el jardín o el hogar»

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Agua del aire acondicionado para reciclar. ( Foto generada por IA)
Blanca Espada

Durante los días de más calor, el tubo de desagüe del aire acondicionado puede gotear durante horas o incluso todo el día, y  lo habitual es dejar que esa agua termine en la calle, en una bajante o directamente en el desagüe. Sin embargo, puede recogerse en un recipiente y aprovecharse para algunas tareas cotidianas tal y como aconsejan los expertos en climatización.

El agua aparece mientras el equipo enfría la vivienda. La humedad del ambiente se condensa al entrar en contacto con la parte fría del aparato y forma las gotas que después salen por el tubo. Por eso, la cantidad obtenida cambia dependiendo de la humedad, la temperatura y el tiempo que permanezca encendido. Los profesionales del sector recuerdan que se trata de un agua con muy pocos minerales, aunque eso no significa que sea potable, de mod que sí que puede servir para regar determinadas plantas, limpiar algunas superficies o utilizarse en ciertos electrodomésticos, aunque antes de hacerlo conviene saber cómo se ha recogido, comprobar que el equipo está limpio y elegir bien el uso.

Expertos en climatización instan a guardar el agua del aire acondicionado

El aparato no fabrica agua ni la extrae de su circuito de refrigeración. Lo que hace es retirar parte de la humedad presente en el aire de la habitación. Cuando ese aire caliente pasa por el evaporador frío, el vapor se transforma en gotas, de una manera parecida a lo que ocurre en el exterior de una botella recién sacada de la nevera.

Luego, las gotas caen sobre una bandeja interior y son conducidas hasta el exterior mediante un tubo. Al proceder de la humedad ambiental, esta agua apenas contiene las sales minerales habituales en el agua del grifo y no lleva cal y tampoco ha sido tratada con cloro. Desde Mitsubishi Electric la describen como «agua destilada de baja mineralización». No obstante, existe una diferencia importante y es que no es agua esterilizada, si bien durante el recorrido puede entrar en contacto con polvo, hongos, bacterias, ácaros o suciedad acumulada en los filtros, la bandeja y el conducto.

Cómo utilizar el agua del aire en el jardín

Su falta de cal puede resultar interesante para plantas que prefieren aguas blandas o sustratos ligeramente ácidos. Es el caso de las hortensias y de numerosas especies de interior. También puede emplearse de manera ocasional para regar suculentas, siempre que se respete la frecuencia de riego que necesita cada variedad. Hay que tener en cuenta que esta agua apenas aporta minerales. Las plantas obtienen buena parte de sus nutrientes del sustrato y del abono, pero utilizar durante mucho tiempo únicamente agua de condensación puede no ser la opción más apropiada en todos los casos. Una alternativa sencilla consiste en alternarla con agua del grifo o vigilar que la tierra reciba el abono adecuado.

Eso sí, antes de verter el agua del aire acondicionado en una maceta es recomendable observarla. Si tiene olor, presenta un color extraño o contiene restos visibles, debe desecharse. La limpieza del aire acondicionado también influye ya que unos filtros sucios o una bandeja con residuos pueden contaminar el agua antes de que llegue al recipiente. Recogerla no implica dejar un cubo abierto durante días sino que lo aconsejable es emplear un envase limpio, mantenerlo tapado y utilizar el contenido sin almacenarlo demasiado tiempo. Así se evita que caiga suciedad dentro o que el agua estancada favorezca la aparición de microorganismos e insectos.

Otros usos que puede tener dentro del hogar

Los cristales, los espejos y las mamparas de ducha son algunas de las superficies en las que también se puede aprovechar. Este agua como no contiene la cal propia del agua corriente, al secarse deja menos marcas blanquecinas, de modo que puede aplicarse con el producto de limpieza habitual y pasar después un paño limpio.

También se suele recomendar para las planchas de vapor porque la baja mineralización reduce la formación de incrustaciones. Sin embargo, no debe utilizarse automáticamente en cualquier modelo. Algunas planchas están preparadas para funcionar con agua del grifo, mientras que otras admiten agua desmineralizada o una mezcla de ambas. Fabricantes como Rowenta aconsejan consultar las instrucciones, ya que el uso exclusivo de agua sin minerales puede afectar a determinados sensores o sistemas de vapor.

Además, el agua recogida debe estar limpia antes de introducirla en un electrodoméstico. Si ha permanecido varios días en un cubo abierto o procede de un equipo con poco mantenimiento, resulta preferible destinarla a la limpieza o descartarla.

No es un agua apta para beber

Que sea transparente y tenga pocos minerales no la convierte en apta para el consumo. No debe utilizarse para beber, cocinar, lavar alimentos ni llenar los recipientes de las mascotas. Tampoco ha pasado los controles sanitarios que garantizan la calidad del agua potable. La precaución se extiende a cualquier uso que implique contacto directo con la boca o con alimentos. Su apariencia no permite saber si contiene bacterias u otros contaminantes procedentes del aire y del interior del aparato.

En definitiva guardar esta agua puede ayudar a reducir el gasto en pequeñas tareas domésticas, especialmente durante las semanas en las que el aire acondicionado funciona a diario. Basta con colocar un recipiente adecuado bajo el desagüe, mantenerlo limpio y recordar que puede tener una segunda vida en el jardín o en la limpieza, pero nunca debe tratarse como agua potable.

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