La ruina de los empresarios de Ceuta: «Son todo pérdidas, estamos completamente abandonados»
Los vecinos y empresarios de la barriada de Los Rosales en Ceuta, una de las zonas más afectadas por la invasión de Ceuta, denuncian haber vivido días de auténtico caos, asegurando que se sintieron y se siguen sintiendo «completamente abandonados» por el Gobierno de Pedro Sánchez. En el caso de Fahd Ahmed, empresario de varios negocios de la zona, tuvo incluso que llegar a hacer guardia durante dos días en su local de restauración en momentos en los que «no había Policía». 10.000 marroquíes siguen vagando por Ceuta 14 días después del asalto.
Fahd, un empresario de 32 años que regenta dos peluquerías y un establecimiento de restauración en la barriada de Los Rosales, relata a OKDIARIO cómo vivió las primeras jornadas de la llegada masiva de inmigrantes. «Esto nunca lo hemos vivido en Ceuta; siempre ha habido inmigración y saltos a la valla, pero algo de esta magnitud no lo recuerda nadie», asegura.
El comerciante sostiene que la situación fue «insostenible» desde el primer momento y rechaza las cifras oficiales difundidas sobre el número de personas que cruzaron a la ciudad. «Se hablaba de 40.000 o 50.000 personas, al principio, luego 70.000… pero eso es mentira, aquí han entrado más de 100.000. En Ceuta estamos censados unos 85.000 habitantes y la ciudad tiene apenas 20 kilómetros cuadrados», afirma.
Durante los primeros días decidió cerrar todos sus negocios y pasó dos noches sin dormir haciendo guardia junto a otros vecinos para proteger los comercios de la zona. «Si no llega a ser por los vecinos de Los Rosales, Juan Carlos I, Hadú y la barriada de la Reina, el desmadre habría sido mucho mayor», explica.
El empresario asegura que fueron los propios residentes quienes auxiliaron tanto a vecinos como a inmigrantes en situaciones críticas. «Nos encontramos personas desplomadas en el suelo, otras muy graves y a un joven lo tuve que llevar yo mismo en mi coche al hospital», lamenta al tiempo que asegura que estas imágenes «no se olvidan nunca». La inseguridad continúa en Ceuta con robos, agresiones, peleas y violaciones.
Además del problema de seguridad, denuncia el colapso del abastecimiento. «Nos acusaban de no querer abrir los negocios o de no querer dar de comer a la gente, pero era imposible trabajar porque no había mercancía, no llegaban suministros y en mi propia casa no tenía ni agua para comprar», relata.
El cierre de sus establecimientos durante cuatro días consecutivos ha supuesto importantes pérdidas económicas. Entre sus negocios mantiene una plantilla de diez trabajadores y afronta mensualmente el pago de nóminas, cotizaciones, proveedores y otros gastos fijos. «Las pérdidas son enormes, pero lo primero era proteger a mis trabajadores y a los vecinos; el dinero ya veremos cómo se recupera», afirma.
Faht considera que la recuperación dependerá exclusivamente de las decisiones que adopte el Gobierno. «No está en manos de los vecinos, sino en los que mandan, los que tienen que decidir qué hacer y dar una solución definitiva», sostiene, a la par que define el sentir de los vecinos como un «abandono total».
Reconocimiento a Juan Jesús Vivas
A pesar de sus críticas al Gobierno de Sánchez, el empresario sí reconoce la actuación del presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas. «No soy votante del Partido Popular, pero veo la preocupación en su cara; lleva más de 20 años como alcalde y ese día se notaba que estaba sufriendo por la ciudad», señala.
El comerciante concluye con un deseo compartido por buena parte de los vecinos de Los Rosales: recuperar cuanto antes la normalidad. «Queremos vivir tranquilos, que los niños puedan volver al colegio sin miedo cuando empiece el curso, que la gente pueda ir a la playa y hacer vida normal; eso es lo único que pedimos». Pero Ceuta está muy lejos, por ahora, de la «normalidad» de la que habla el Gobierno de Pedro Sánchez.