Moncloa ordena tapar el nombre de la Guardia Civil de la zodiac que usa Sánchez para bucear
Dos buzos del GEAS acompañan al presidente del Gobierno en cada jornada de buceo
Marlaska escurre el bulto sobre la zodiac que utilizó Sánchez para ir a bucear y se lo pasa a la Guardia Civil
Sánchez le quita a los GEAS de Las Palmas una de sus tres zodiac y dos buzos de la Guardia Civil para bucear en Lanzarote

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está dedicando parte de sus vacaciones en Lanzarote a practicar uno de sus deportes favoritos, el buceo. Para cada inmersión del dirigente socialista se precisa un despliegue de seguridad que incluye una embarcación del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, con sus correspondientes efectivos. Se trata de una lancha semirrígida que acompaña a Sánchez para prestar las correspondientes labores de asistencia en la que, sin embargo, no se aprecia rastro visual de la Benemérita. Según fuentes conocedoras, desde La Moncloa se ha instado a tapar el nombre de los GEAS y la Guardia Civil para dar más privacidad al jefe del Ejecutivo durante la actividad recreativa.
Por esas mismas razones, esta embarcación suele mantenerse a cierta distancia de otra lancha, alquilada en el centro de buceo, en la que el presidente socialista se desplaza para disfrutar de la práctica. Sánchez le «está cogiendo el gusto» a bucear, según las mismas fuentes. Como ha revelado OKDIARIO, en los últimos días ya ha salido en varias ocasiones. Una de ellas, este lunes, a la misma hora en que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, se reunía con el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, para abordar la grave situación en Ceuta tras la invasión migratoria del pasado 30 de julio. El presidente ceutí calcula que de 8.000 a 11.000 inmigrantes ilegales deambulan aún por la ciudad autónoma, generando preocupación entre los vecinos, por lo que reclama al Gobierno un «mando único estatal» y un espacio para «confinar» a estas personas, mientras se agilizan los trámites para su devolución a Marruecos.
Como ha revelado este periódico, para prestar funciones de seguridad al presidente del Gobierno en sus salidas a bucear el GEAS ha tenido que desplazar a Lanzarote una de las tres embarcaciones de que dispone en Las Palmas. La dotación es de seis buzos. En cada inmersión le acompañan dos, pero si bucea con más personas, el número de agentes aumenta. Estos buzos también practican la inmersión. En ocasiones, se incorpora también algún escolta del presidente. Antes de cada salida, los buzos del GEAS acuden al puerto, inspeccionan la zona y preparan las bombonas y los trajes para que todo esté listo cuando llegue Sánchez.
Entre las funciones del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil está la de prestar «seguridad y protección» a las «personalidades». Pero también la «búsqueda, localización y recuperación de personas y objetos en medios acuáticos y subacuáticos», la «búsqueda y localización de explosivos» o garantizar la seguridad durante competiciones o actividades lúdicas.
Que Sánchez utilice una de las tres embarcaciones de que dispone Las Palmas acrecienta la escasez de medios para cubrir estas labores. Una circunstancia que, según aclaran desde Jucil, no depende únicamente de las vacaciones del presidente, porque esa carencia de recursos es general en toda España. Recuerdan que existen más de 17.000 plazas vacantes de agentes de la Benemérita, lo que compromete todas sus misiones.
Despliegue en La Mareta
Además del despliegue para el buceo, las vacaciones de Sánchez y su familia se desarrollan bajo un fuerte dispositivo de seguridad. Como ha publicado OKDIARIO, La Moncloa ha blindado la Residencia Real de La Mareta, la finca de descanso vacacional del presidente socialista. En las entradas a la residencia se han desplegado dos casetas para la vigilancia por parte de la Guardia Civil. Además, escoltas de paisano controlan especialmente los accesos al mar, donde el presidente socialista acostumbra a relajarse junto a su mujer y sus hijas.
En el perímetro de la residencia, propiedad de Patrimonio Nacional, se han dispuesto distintos círculos de seguridad. El despliegue está integrado, además de por la escolta particular del presidente y su familia, por alrededor de 40 guardias civiles del Grupo de Reserva y Seguridad, la unidad de élite.
Igualmente, además de las propias cámaras de seguridad que ya dispone la finca, se han instalado varias cámaras antipaparazzi adicionales con una especie de trípode, que enfocan hacia la cala de rocas colindantes.
Asimismo, como publicó este periódico, el Gobierno ha impuesto una restricción marítima para navegar en las cercanías de la residencia oficial. La superficie de exclusión se eleva a 732.202 m², según las coordenadas fijadas y la cartografía oficial. El Ejecutivo prohíbe así navegar a menos de un kilómetro del lugar de veraneo del líder socialista.