Canarias

El Gobierno impone un cordón marítimo de 732.000 m2 sobre La Mareta para proteger las vacaciones de Sánchez

Prohíbe navegar a menos de 1 km de donde veranea el presidente mientras deja entrar a miles de marroquíes a Ceuta

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Sánchez, La Mareta
Segundo Sanz

El Gobierno de Pedro Sánchez ha impuesto una restricción marítima para navegar en las cercanías de la residencia oficial de La Mareta, en la isla de Lanzarote (Canarias), donde el presidente socialista disfrutará de sus vacaciones junto a su familia. La superficie de exclusión se eleva a 732.202 m², según las coordenadas fijadas y la cartografía oficial manejada por OKDIARIO.

El Ejecutivo prohíbe así navegar a menos de un kilómetro del lugar de veraneo del líder socialista, al mismo tiempo que deja entrar a decenas de miles de marroquíes a Ceuta en una avalancha sin precedente.

De esta forma, el mismo presidente del Gobierno que apostó este viernes en la ciudad autónoma por desplegar unas boyas en el mar de la costa del Tarajal para dar cumplimiento a una sentencia del Supremo —a la que responsabiliza, junto a las mafias, de esta avalancha—, podrá relajarse en La Mareta sabiendo de la existencia de un cordón marítimo de 732.202 m² en torno a este destino, que cuenta con acceso privado al mar.

En concreto, la autoridad marítima competente, que en este caso es la Capitanía Marítima de Las Palmas, dependiente de la Dirección General de la Marina Mercante, tomó el pasado 28 de julio la decisión administrativa de establecer esta restricción, mientras que Salvamento Marítimo (Sasemar) se encarga de que la misma llegue a los barcos mediante los canales oficiales de seguridad marítima, como el de radioavisos. Tanto la Dirección General de la Marina Mercante como Salvamento Marítimo están adscritos al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que dirige Óscar Puente.

Uno de estos radioavisos, al que ha accedido OKDIARIO, con la numeración NR-2048/2026, fue emitido el 29 de julio a las 10:46 horas para la zona de Costa Teguise, en Lanzarote, lugar donde se encuentra La Mareta, con fecha de caducidad el próximo 25 de agosto.

Lanzado tanto en castellano como en inglés, este radioaviso da cuenta de la resolución de la autoridad marítima de Las Palmas con fecha del pasado 28 de julio de «exclusión temporal a la navegación marítima en la isla de Lanzarote desde el 1 de agosto hasta el 24 de agosto de 2026 por motivos de seguridad en el espacio marítimo delimitado por el trazado de las líneas que unen los siguientes puntos y la costa de la isla de Lanzarote», reza en el texto.

El radioaviso incluye a continuación cuatro coordenadas que forman un cuadrilátero en el agua delante de la residencia oficial de La Mareta. La distancia del palacio a las coordenadas que se adentran en el mar se sitúa entre los 954 metros y los 1.041, por lo que la autoridad marítima dependiente del Gobierno impide así la navegación marítima a menos de un kilómetro, prácticamente, del lugar del descanso de Sánchez.

La Mareta
Radioaviso con la zona de exclusión marítima en torno a La Mareta.

Está previsto que Sánchez pase las próximas semanas en La Mareta, junto a familiares y amigos, como hizo el pasado agosto, cuando se alojó con su mujer, la imputada Begoña Gómez, y sus dos hijas; sus padres, Magdalena y Pedro, y hasta su cuñado, Miguel Ángel Gómez, con su esposa e hijos. OKDIARIO publicó imágenes exclusivas del presidente y sus huéspedes. Todos ellos utilizaron —a costa del bolsillo de los contribuyentes— este palacio gestionado por Patrimonio Nacional.

También estuvieron allí el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el presidente de la Generalitat de Cataluña, el socialista Salvador Illa, y el presentador Jesús Calleja.

Fue Felipe VI quien decidió en 2015 ceder esta residencia real a Patrimonio Nacional para la «promoción de los intereses turísticos de España». El palacio fue mandado construir por el rey Hussein II de Jordania a finales de los años 70, si bien él no se hospedó allí, sino su familia. Y en 1989, el rey Hussein II regaló este inmueble al padre del actual monarca, el rey emérito Juan Carlos I.

Sánchez, La Mareta
Vista aérea de La Mareta. (Foto: Google Earth)

En diciembre de 2015 se firmó un convenio de colaboración entre Patrimonio Nacional y el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, entonces dirigido por José Manuel Soria (PP), para que la finca, por «expreso deseo de Felipe VI», sirviera al establecimiento o refuerzo de lazos bilaterales o multilaterales con otros países u organizaciones en materia turística. En definitiva, una forma de promocionar la marca España mediante la celebración de actos relacionados con el turismo y la cultura.

No obstante, desde su llegada al poder a mediados de 2018, Sánchez ha hecho un uso continuo de este palacio de forma estrictamente personal para disfrutar de sus vacaciones.

Este idílico retiro, con una extensión de 30.900 metros cuadrados, cuenta con una decena de bungalows, dos piscinas, un lago artificial, zonas ajardinadas, gimnasio, pista de tenis, de baloncesto y hasta un helipuerto. La finca dispone además de acceso directo al mar y múltiples terrazas. Una residencia que no escapa al influjo del gran artista local e internacional de la isla, César Manrique, que la diseñó y la decoró. El edificio se asemeja a la arquitectura tradicional de las Islas Canarias, de estilo colonial, con paredes blancas y numerosos balcones.

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