Eclipse

Una ex diputada de Ciudadanos casi ciega por mirar un eclipse pide no verlo ni con gafas: «Me da miedo»

La ex diputada padece una ceguera del 90% por haber mirado fijamente al sol durante un eclipse

Última hora del eclipse solar total del 12 de agosto en España

eclipse
La ex diputada de Ciudadanos, Mercedes López Romero. (Tercer Congreso)

Mercedes López Romero, que fue diputada de Ciudadanos en el Parlamento andaluz y que padece una ceguera del 90% por haber mirado fijamente al sol durante un eclipse cuando tenía 8 años de edad, aconseja no mirar el eclipse ni con gafas de protección, y si son niños, menos todavía.

«Me da miedo ver que la gente va a ver el eclipse con niños y todo; no son conscientes del peligro que supone; me da miedo ver cómo la gente piensa aprovechar estas vacaciones, que se ponen en carretera y todo para mirar el eclipse», ha señalado Mercedes López.

Al cumplir 18 años se afilió a la ONCE, en cuya escuela estudió Fisioterapia, una vez que por su ceguera renunció a los estudios de Medicina y de Enfermería que le hubieran gustado cursar en primera y segunda opción, y después de que con 17 años le aseguraran que no podría obtener el carné de conducir.

Las lesiones por las quemaduras del sol no las acusó de inmediato y, según ha contado a Efe, fue en el instituto a los 14 años de edad cuando empezó a no distinguir algunos números en el encerado, por lo que recurrió por primera vez al oftalmólogo, quien enseguida identificó las quemaduras y le preguntó si había mirado hacia arriba de manera continuada.

Efectivamente, así fue cuando tenía ocho años y, en compañía de otros niños en el patio de su colegio en la localidad de Dalías (Almería), donde se reunían para jugar por las tardes, se escondieron para poder mirar al sol durante un eclipse sin que los adultos, que lo hacían a cierta distancia y con medidas de protección, se percataran de su travesura.

«Empezamos a decir que a ver quién era la que aguantaba más», y fue ella la que lo hizo, en compañía de otros niños, entre ellos su hermana dos años menor, que no sostuvieron tanto la mirada y se libraron de las lesiones.

La pérdida de visión fue progresiva desde su juventud y todavía sigue acentuándose, de modo que también padece hipersensibilidad a la luz: «Los días nublados son mortales para mí, y los muy soleados también; y voy perdiendo visión con los años».

La televisión y la pantalla del teléfono móvil puede verlos sin ningún brillo ni contraste y sin desprenderse de las gafas de sol que emplea de manera casi constante, también en interiores.

«Veo como si hubiera mucha niebla siempre, y los colores ya no los distingo y los confundo constantemente», ha añadido, al recordar que sus lesiones no se pueden operar por afectar al tejido nervioso, en plena mácula.

Lo último en España

Últimas noticias