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29-N: Sánchez, decidido a convocar mañana elecciones generales

El presidente pretendía anunciarlo el viernes, a la espera de que la izquierda radical incendiara las calles

«Hay que hacer de la necesidad virtud», le aconseja su entorno más cercano

29-N: Sánchez, decidido a convocar mañana elecciones generales
Sánchez prometió agotar la legislatura hasta 2027, pero podría convocar elecciones mañana. (Ep)
Luis Balcarce

Pedro Sánchez está decidido a convocar mañana elecciones generales para el 29 de noviembre. Tras el fin de semana que se había dado para pensarlo, el presidente del Gobierno se inclina por disolver las Cortes y poner fin a una legislatura que el portazo de Junts a los decretos de vivienda ha dejado sin mayoría parlamentaria.

La fecha cuadra con el calendario electoral. La ley fija la votación 54 días después de la convocatoria, así que si Sánchez firma mañana el decreto de disolución y se publica el martes en el BOE, los españoles votarían el último domingo de noviembre.

El anuncio pudo llegar antes. La idea inicial de Sánchez era convocar el mismo viernes, coincidiendo con la votación de los decretos en el Congreso, con la expectativa de que la izquierda radical encendiera las calles por la vivienda. Un clima de movilización le habría servido de telón de fondo para presentarse como el defensor de los inquilinos frente a un Parlamento que le cerraba el paso. Pero las protestas pincharon. Sin la presión en la calle que esperaba, Sánchez aparcó el anuncio y se dio el fin de semana para decidir.

«Hay que hacer de la necesidad virtud»

En su círculo de confianza, la mayoría ya le había aconsejado ir a las urnas el 29-N. «Hay que hacer de la necesidad virtud», le dijeron. Ese núcleo duro lo forman los ministros Félix Bolaños, Óscar Puente, Fernando Grande-Marlaska y Carlos Cuerpo y su jefe de gabinete, Diego Rubio, que mantuvieron contactos durante toda la noche del jueves.

Una persona del entorno del presidente lo explica en términos que van más allá del cálculo electoral. A su juicio, cuando un Gobierno quiere resolver un problema del país y el Parlamento le niega el apoyo para hacerlo, «lo que toca es detenerse, y no se trata sólo de elegir el momento políticamente más oportuno».

En Moncloa están convencidos de que el PSOE tiene opciones si centra la campaña en la vivienda y en la amenaza de la ultraderecha, la misma receta del miedo que ya le funcionó a Sánchez en 2023. Las encuestas que se manejan en su entorno sitúan a los socialistas por encima de los 110 escaños, lejos de los 121 de hace tres años. Su ex jefe de Gabinete, Iván Redondo, le ha trasladado además que el PSOE tiene, como mínimo, opciones de superar al PP.

El portazo de Junts

El detonante fue la decisión unánime de la ejecutiva de Junts, reunida de urgencia el jueves por Jordi Turull, de votar en contra de los dos decretos de vivienda. Con los siete diputados de Puigdemont en contra, la aritmética dejó al Gobierno sin margen: PP, Vox, UPN y Coalición Canaria suman 172 votos, que con los independentistas llegan a 179, frente a los 171 de la izquierda. Sánchez prometió agotar la legislatura hasta 2027. Mañana, salvo sorpresa, la dará por terminada.

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