Francisco Pizarro en la Isla del Gallo: «Por este lado se va al Perú a ser ricos; por el otro a Panamá a ser pobres»
La célebre decisión de Pizarro en la Isla del Gallo quedó asociada a una de las frases más conocidas de la conquista del Imperio inca
J.F. Kennedy, presidente de los Estados Unidos, sobre la infancia: "Un niño mal educado es un niño perdido"
La reflexión atribuida a Oscar Wilde, escritor irlandés, sobre el éxito y el equilibrio: "Quien vive dentro de sus posibilidades sufre de falta de imaginación"
Cuál es el significado del proverbio latín: "Dulce bellum inexpertis"

«Por este lado se va al Perú a ser ricos; por el otro a Panamá a ser pobres». Con estas palabras, Francisco Pizarro habría planteado a sus hombres una decisión que marcaría el futuro de su expedición. La escena tuvo lugar en la Isla del Gallo, frente a las costas del actual Ecuador, cuando las dificultades, el hambre y el cansancio habían puesto a prueba a las personas que formaban parte de la expedición. Ante ellos sólo quedaban dos opciones, ya que una era regresar y otra continuar hacia un territorio todavía desconocido.
Una decisión al límite
La expedición de Francisco Pizarro llevaba años recorriendo la costa del Pacífico en busca de los territorios de los que habían llegado noticias de grandes riquezas. Las condiciones eran extremadamente difíciles y una parte de los hombres quería regresar a Panamá. El gobernador Pedro de los Ríos había enviado incluso una embarcación para recogerlos y poner fin a la expedición. Pizarro, sin embargo, estaba decidido a continuar.
Fue entonces cuando, según la tradición, el conquistador reunió a sus hombres y trazó una línea en la arena con su espada. A un lado situó el camino de regreso a Panamá y al otro el que conducía hacia el Perú. Su mensaje era directo, ya que quienes cruzaran la línea tendrían que afrontar hambre, peligros e incertidumbre, pero también la posibilidad de alcanzar las riquezas que buscaban.
Los hombres que cruzaron la línea
La tradición cuenta que únicamente trece hombres decidieron permanecer junto a Pizarro. Son conocidos como los Trece de la Fama y quedaron vinculados para siempre a aquel episodio. Entre ellos estaban Pedro de Candía, Nicolás de Ribera, Juan de la Torre, Alonso de Molina y Pedro de Halcón, entre otros miembros de la expedición.
La decisión no significó que el éxito estuviera asegurado. Francisco Pizarro y sus compañeros todavía tuvieron que soportar nuevas dificultades y permanecer durante un tiempo en la isla de la Gorgona. Finalmente, continuaron hacia el sur y llegaron a Tumbes, donde encontraron las primeras evidencias de la dimensión y riqueza del territorio que buscaban.
Una frase convertida en un símbolo
El episodio de la Isla del Gallo acabó adquiriendo una enorme importancia en los relatos posteriores sobre la conquista del Perú. La expedición terminaría teniendo consecuencias enormes para la historia de América. Francisco Pizarro regresó posteriormente a Panamá, consiguió autorización para continuar y volvió al territorio peruano. En 1532 comenzó la campaña que culminaría con la captura de Atahualpa en Cajamarca y, posteriormente, con la conquista de Cusco. La raya trazada en la arena quedó así convertida en uno de los símbolos más conocidos de aquella expedición.