Séneca planteó hace más de 2.000 años una reflexión sobre la importancia de caminar y respirar profundo que la psicología moderna respalda: "Debemos dar paseos al aire libre, para refrescarnos y levantar el ánimo, respirando profundamente". Hay días en los que los pensamientos y las preocupaciones se acumulan y aparece una sensación de cansancio tanto físico como mental.