Carlos Alcaraz ha regresado al panorama ATP a lo grande. El tenista murciano, que se perdió varios meses por lesión, revalidó el título en el ATP 500 de Tokio y ahora mira, como uno de los favoritos, a hacerse con el trofeo más importante en lo que resta de temporada: el Masters 1000 de Shanghái. Con Sinner fuera de las pistas en lo que queda de 2026, Alcaraz es el gran reclamo en China. Con la espina clavada de perderse los últimos Grand Slam, el español, que puede ser número 2 en el ranking una vez que finalice el torneo, llega por todo lo alto. Francisco Cerúndolo (sábado 10 de octubre) será el encargado de abrir el telón.