Daniel Kahneman, premio Nobel de Economía israelí: «Para ser más feliz no debes controlar tu dinero, sino tu tiempo»
Daniel Kahneman fue el psicólogo israelí que en 2002 recibió el Premio Nobel de Ciencias Económicas por demostrar que las personas toman decisiones económicas de forma sistemáticamente sesgada. En Pensar rápido, pensar despacio, su obra más conocida, escribió: «La forma más fácil de aumentar la felicidad es controlar el uso del tiempo».
La afirmación sintetiza décadas de investigación sobre el bienestar cotidiano y el papel real del dinero en la satisfacción diaria. Kahneman, nacido en Tel Aviv en 1934 y fallecido en marzo de 2024 a los 90 años, pasó los últimos años de su carrera en la Universidad de Princeton, donde desarrolló métodos para medir la experiencia emocional de las personas a lo largo de su jornada.
¿Quién fue Daniel Kahneman, el Nobel de Economía israelí que habló de tiempo y felicidad?
Aunque suene curioso, Kahneman no era economista, era psicólogo. Se licenció en la Universidad Hebrea de Jerusalén en psicología y matemáticas, y se doctoró en la Universidad de California en Berkeley en 1961.
Desde los años sesenta investigó junto a Amos Tversky cómo el juicio humano se aparta de manera sistemática de la lógica racional, una línea de trabajo que dio lugar a la Teoría de Prospectos y sentó las bases de lo que hoy se llama economía conductual.
El Premio Nobel de Ciencias Económicas de 2002 reconoció esa integración de la psicología en el análisis económico. Kahneman lo compartió con Vernon Smith, economista especializado en mercados experimentales. Tversky no pudo recibirlo junto a él, ya que había fallecido en 1996, seis años antes de que se otorgara el galardón.
¿De dónde viene la frase de Kahneman sobre controlar el tiempo para ser feliz?
La frase célebre que circula en español («Para ser más feliz no debes controlar tu dinero, sino tu tiempo») es una paráfrasis que condensa la idea central del capítulo final de Pensar rápido, pensar despacio (2011). En el texto original, Kahneman dice: «La forma más fácil de aumentar la felicidad es controlar el uso del tiempo. ¿Puedes encontrar más tiempo para hacer las cosas que disfrutas?».
El contraste con el dinero no es arbitrario en la obra de Kahneman. En 2010, junto a Angus Deaton (quien recibió el Nobel en 2015), documentó con datos de 450.000 estadounidenses que el bienestar emocional diario aumenta con los ingresos hasta un umbral determinado. Por encima de ese nivel, acumular más dinero no se traduce en mayor felicidad vivida en el día a día.
¿Qué significa controlar el tiempo según las investigaciones de Kahneman?
Kahneman y sus colaboradores desarrollaron el Método de Reconstrucción del Día (Day Reconstruction Method), que pedía a los participantes reconstruir su jornada anterior episodio a episodio y valorar cómo se habían sentido en cada uno. Los resultados mostraron que las actividades con mayor bienestar emocional eran socializar, hacer ejercicio y tener tiempo sin presión de agenda.
Las que generaban mayor malestar eran los desplazamientos largos al trabajo, las reuniones prolongadas y el cuidado de hijos pequeños sin apoyos. La conclusión fue que el bienestar no depende principalmente de cuánto dinero gana una persona, sino de cuánta capacidad de decisión tiene sobre cómo distribuye su jornada entre actividades que le resultan satisfactorias.