José Mourinho todavía no ha dirigido ni un solo entrenamiento al frente del Real Madrid, pero ya está dejando su huella en la construcción de la plantilla. El portugués fue muy claro en las reuniones que mantuvo con José Ángel Sánchez y Juni Calafat nada más aterrizar en Valdebebas. Su mensaje fue directo, sin rodeos y muy reconocible para quien conoce su manera de entender el fútbol: «Necesito jugadores experimentados que puedan competir desde el primer minuto».
Dicho y hecho. El Real Madrid se puso manos a la obra y ha respondido a las peticiones de su nuevo entrenador con una batería de incorporaciones que tienen algo en común. Ninguna apuesta es de futuro. Ninguno necesita un periodo largo de adaptación. Todos llegan para rendir desde ya.
Konaté, Dumfries, Bernardo Silva y Cucurella son los cuatro grandes movimientos realizados por el conjunto blanco en este inicio del nuevo proyecto. No serán los únicos. Cuatro futbolistas contrastados, con experiencia internacional y acostumbrados a competir al máximo nivel. Justo el perfil que había solicitado Mourinho.
En el entorno del técnico portugués tienen muy claro cuál está siendo una de las claves del éxito madridista en este mercado. «Los jugadores se decantan por el Real Madrid porque saben que Mourinho está haciendo un proyecto ganador», aseguran personas cercanas al entrenador. Una sensación que se ha trasladado al mercado y que está facilitando operaciones que hace apenas unas semanas parecían mucho más complicadas.
El mejor ejemplo es el de Ibrahima Konaté. El central francés tenía sobre la mesa propuestas económicamente muy superiores procedentes de Arabia Saudí. Ofertas difíciles de rechazar para cualquier futbolista. Sin embargo, el defensor priorizó el aspecto deportivo y apostó por el Santiago Bernabéu. La posibilidad de trabajar a las órdenes de Mourinho y liderar la defensa del Real Madrid terminó siendo decisiva.
Algo parecido ocurrió con Dumfries. El lateral neerlandés no dudó cuando recibió la llamada del club blanco. El jugador entendió que era el momento de dar el salto definitivo en su carrera y aceptó rápidamente la propuesta madridista, dejando el Inter de Milán.
Batallas ganadas a Barcelona y Atlético
También Bernardo Silva tenía otros pretendientes de primer nivel. Tanto Atlético de Madrid como Barcelona intentaron convencer al internacional portugués. Ninguno pudo competir con el atractivo del nuevo proyecto liderado por Mourinho. Bernardo siempre tuvo claro cuál era su prioridad y terminó decantándose por vestir de blanco.
La historia de Cucurella fue muy similar. El lateral español despertaba el interés de varios grandes clubes europeos. Entre ellos, el Atlético y el Barcelona. Sin embargo, la llamada del Real Madrid y la presencia de Mourinho fueron determinantes para cerrar la operación.
En Valdebebas tienen claro que todavía queda trabajo por hacer, pero también saben que el mercado está respondiendo de forma muy positiva. El Real Madrid quiere darle a Mourinho todo lo que pide para construir un equipo campeón. Y lo mejor para los blancos es que, en muchos casos, no tienen que convencer a los jugadores. Son los propios futbolistas quienes quieren formar parte de un proyecto que vuelve a ilusionar al madridismo y que tiene al portugués como gran bandera.