A primera hora de la mañana de este miércoles, más de una veintena de agentes de la Policía Nacional han llevado a cabo una operación en el número 3 de la calle Gabriel Maura, en Palma, a escasos 20 metros de la calle Aragón, una de las principales arterias de la capital balear. El despliegue policial, que ha sorprendido a los vecinos de la zona por su magnitud y discreción inicial, se enmarca dentro de una operación secreta que ha sido declarada bajo secreto por la Audiencia Nacional. La actuación es fruto de una investigación previa desarrollada por la Brigada de Información de la Comisaría General de la Policía Nacional de Madrid, en colaboración con la Brigada de Información de la Policía Nacional en Baleares. Según fuentes cercanas al caso, el operativo llevaba tiempo gestándose y responde a seguimientos e indagaciones realizadas en los últimos meses.
El peso del turismo en la economía balear, la necesidad de avanzar hacia un modelo más sostenible y la apuesta por diversificar la oferta fueron las principales ideas que centraron este martes el evento Turismo con los pies en la tierra, el evento organizado por OKDIARIO en Teatro Municipal Maruja Alfaro Mar i Terra de Palma. A su llegada al lugar, las autoridades, representantes políticos y agentes de todo tipo de sectores de las Islas Baleares compartieron a los micrófonos de OKBALEARES sus primeras impresiones en un evento que trató a través de entrevistas y mesas redondas el turismo y la cultura como ejes transformadores del archipiélago.
La cultura, su relación con el turismo y su capacidad para transformar la ciudad han centrado la mesa redonda ‘Palma, eje transformador de una ciudad’ que ha tenido lugar durante la jornada Turismo con los pies en la tierra, organizada este martes por OKDIARIO en el Teatro Municipal Maruja Alfaro Mar i Terra de Palma. Moderada por el periodista, crítico cultural y columnista de OKBALEARES, Fernando Merino, la charla ha contado con la participación de representantes institucionales, gestores culturales y creadores de las Islas Baleares.
El municipio mallorquín de Montuïri -gobernado por el PSOE y Més- se encuentra en el centro del debate tras la publicación de su calendario oficial de 2026, donde la tradicional festividad del 19 de marzo, Día del Padre y San José, ha sido sustituida por la referencia al fin del Ramadán. La decisión ha generado sorpresa entre parte de la población, que cuestiona el cambio en una fecha históricamente arraigada en el calendario español.
La organización Cáritas ha organizado varias charlas en diversos municipios de Mallorca, entre ellos Palma, con el objetivo de informar acerca del proceso de regularización extraordinaria de personas migrantes. En total, el calendario contempla siete charlas con los ilegales interesados en la regularización de Pedro Sánchez. Los eventos informativos, dirigidos tanto a potenciales beneficiarios de la medida como a la población en general, pretenden explicar en qué consistirá el proceso y qué documentación se debe presentar de cara al mismo.
La secretaria de Estado de Turismo, la socialista Rosario Sánchez, sigue aprovechando su sueldo asegurado como cargo público para utilizar su tiempo en promoción personal de cara a su más que probable candidatura a la presidencia del Govern balear. Este lunes ha preferido contar en la Delegación del Gobierno en Baleares las bondades del paquete de medidas para paliar los efectos de la guerra de Irán, anunciado el pasado viernes por el presidente Pedro Sánchez, que ocupar su puesto de trabajo en el ministerio en un día laborable.
La tensión se ha instalado en el barrio de Son Ferriol, donde vecinos denuncian una escalada de violencia, peleas y altercados nocturnos a las puertas de varios bares situados en la avenida del Cid. Lo que antes era una zona tranquila se ha convertido, según relatan, en un foco constante de conflictos, gritos y enfrentamientos, generando una creciente sensación de inseguridad.
Palma vive días de inquietud y creciente preocupación tras un suceso que ha encendido todas las alarmas en los cuerpos de seguridad: el robo de un arma de fuego reglamentaria, junto con su correspondiente munición, perteneciente a un agente de la Guardia Civil recién jurado. Un episodio que, lejos de ser un simple delito más, ha elevado la tensión por el riesgo potencial que supone que dicho armamento se encuentre en manos desconocidas.