Los comercios centrados en el negocio turístico de Palma, y que están la mayoría en el centro de la ciudad, han pasado ya página del invierno y están empezando a quitar las telarañas para activar una nueva temporada, en especial la de cruceros, que se iniciará en apenas una semana. Bares, comercios, restaurantes, grandes marcas y pequeños establecimientos se reactivan para plantar en la calle su oferta para los miles de cruceristas que pronto llenarán las calles de la capital balear.
Las madrugadas de Palma volvieron a dejar una escena de imprudencia que pudo terminar en tragedia. Eran las 3:45 horas del pasado domingo 15 de febrero cuando el silencio habitual de la noche se rompió de golpe en la calle Aragón, a la altura del número 175. Un coche fuera de control acababa de estrellarse con enorme violencia contra un semáforo situado en la mediana de la vía.