Caen los ‘estafadores de confianza’: detenidos por engañar a su propio entorno y estafar 40.000 euros
Se ganaban la confianza de amigos, conocidos y padres del colegio de sus hijos para ofrecer falsos alquileres y viajes soñados

La tranquilidad de varios hogares de Palma se ha visto sacudida tras destaparse una trama de engaños que operaba desde el círculo más cercano de las víctimas. Agentes de la Policía Nacional han detenido a un hombre y una mujer acusados de haber estafado cerca de 40.000 euros mediante un elaborado entramado de falsas promesas, aprovechándose de la confianza personal y la cercanía emocional de quienes consideraban amigos y conocidos. Se le conoce como los ‘estafadores de confianza’.
La investigación, desarrollada por el Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos, se inició tras la interposición de seis denuncias en distintas dependencias policiales. Todas ellas relataban hechos sorprendentemente similares: dinero entregado de buena fe a una pareja conocida y una larga cadena de excusas, retrasos y silencios que terminaron por destapar el fraude.
Las pesquisas policiales permitieron confirmar la existencia de un modus operandi perfectamente definido y reiterado. Los investigados no actuaban al azar. Antes de cometer la estafa, se integraban en el entorno social de las víctimas, muchas de las cuales eran padres y madres del mismo centro escolar, amistades cercanas o simples conocidos con los que mantenían una relación habitual. Esa cercanía personal fue la clave del engaño.
Nadie sospecha de quien comparte conversaciones en la puerta del colegio, cafés cotidianos o vínculos sociales previos. Precisamente esa confianza fue utilizada como anzuelo para ofrecer supuestos alquileres de vivienda, paquetes de viajes exclusivos y entradas para eventos deportivos de gran demanda, siempre a precios especialmente atractivos. Los detenidos aseguraban contar con contactos privilegiados y facilidades especiales que les permitían acceder a estas oportunidades únicas. Todo parecía legítimo, creíble y cercano. Pero era solo una fachada.
Una vez que las víctimas realizaban los pagos iniciales, los servicios prometidos jamás llegaban a materializarse. En lugar de ello, comenzaba una peligrosa espiral de excusas. Los investigados solicitaban nuevas cantidades de dinero, alegando supuestos gastos de gestión, incidencias administrativas, problemas técnicos o retrasos bancarios. Cuando las víctimas, ya inquietas, exigían explicaciones o la devolución del dinero, recibían respuestas tranquilizadoras: el reintegro «ya estaba hecho», el banco «estaba tardando» o existía un problema puntual ajeno a su voluntad. Sin embargo, el dinero nunca regresaba a las cuentas de los afectados.
El análisis conjunto de las denuncias permitió calcular que el importe total presuntamente estafado asciende a cerca de 40.000 euros, una cifra que refleja no solo el daño económico, sino también el profundo impacto emocional sufrido por las víctimas, que se sintieron doblemente traicionadas: como clientes y como personas cercanas. La similitud de los casos llevó a la Policía Nacional a centralizar la investigación y a reforzar las diligencias hasta lograr la identificación y posterior detención de la pareja.
Uno de los aspectos más inquietantes del caso es que el varón detenido ya contaba con antecedentes por hechos similares. De hecho, se encuentra implicado en otro procedimiento judicial en el que se investiga una presunta estafa de cerca de 190.000 euros, lo que evidencia una trayectoria delictiva reiterada y una clara especialización en este tipo de fraudes. Ambos detenidos han sido puestos a disposición judicial, mientras continúan las investigaciones para determinar si existen más víctimas que aún no hayan denunciado los hechos.
Desde la Policía Nacional se recuerda la importancia de desconfiar incluso de las ofertas que proceden del entorno cercano y de denunciar cualquier sospecha, ya que solo así es posible frenar este tipo de delitos que se esconden tras una falsa apariencia de normalidad y confianza.