Perfil

Felipe Sicilia, el policía nacional que prosperó con el PSOE de los ERE y fue beneficiado por el DAO

Tras verse apeado del Congreso en 2023, se le dio un privilegiado puesto en la comisaría especial del Tribunal Constitucional

Ver vídeo
Roberto Pérez
  • Roberto Pérez
  • Periodista y licenciado en Ciencias Políticas. Especialista en sector público, economía política y presupuestaria, e instituciones político-administrativas. Trabajó para Agencia Efe y Cope, ejerció durante más de 20 años en ABC -etapa que incluyó el ejercicio temporal de la corresponsalía de Nueva York- y actualmente es subdirector de OKDIARIO.

El ascenso del socialista Felipe Sicilia en la política profesional fue meteórico y a temprana juventud. Su caída, cruzado ya el umbral de los 40 años, fue dulce por el destino laboral que se le adjudicó bajo la supervisión directa de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía Nacional, ocupada entonces por José Ángel González, ahora investigado por agresión sexual a una subordinada y hombre de máxima confianza del ministro Marlaska y, por elevación, de Pedro Sánchez.

Sicilia está ahora en graves apuros por las revelaciones de Koldo García, ex asesor de Ábalos. Lo desvelado a OKDIARIO por Koldo es demoledor: dice que, por orden del Gobierno de Sánchez, se hizo hacer desaparecer el atestado de una fiesta ilegal en pandemia en la que participó el entonces diputado nacional Felipe Sicilia, juerga en la que también corrió la cocaína. En ese momento, como político en activo, Sicilia era policía nacional en excedencia, en situación de «servicios especiales». A todos los efectos, por tanto, policía nacional con plaza en propiedad. Se la ganó por oposición de forma también fulgurante: seis meses le bastaron para prepararse, presentarse y aprobar a la primera. Había terminado la carrera de Ciencias Políticas y llevaba afiliado al PSOE desde los 18 años.

Su ascenso en las filas socialistas contó con el patrocinio activo o consentimiento –siquiera pasivo, pero relevante– de tres nombres propios manchados por el mayor caso de corrupción de la historia democrática de España, el de los ERE de Andalucía.

Hijo de guardia civil, Felipe Sicilia nació en noviembre de 1979 en la jienense Lopera y creció en la también jienense Úbeda. Tras obtener plaza en la Policía Nacional, ejerció durante pocos años. Muy pocos, porque siendo todavía un veinteañero se convirtió en diputado del Parlamento andaluz. Fue en septiembre de 2007, pero a punto estuvo de lograrlo antes. En las elecciones autonómicas de 2004 –cuando él tenía 25 años–, concurrió como número 8 en la lista del PSOE de Jaén al Parlamento de Andalucía, pero el partido obtuvo siete. Eso sí, una carambola le facilitó el afán: una de las que habían salido elegidas dejó su escaño en septiembre de 2007 para asumir la alcaldía de Jaén y el asiento lo ocupó Sicilia.

Con Chaves, Griñán y Zarrías

Por entonces era presidente de Andalucía y líder del PSOE andaluz Manuel Chaves. El gigantesco fraude de los ERE campaba a sus anchas: se prolongó de 2000 a 2009 y se trincaron 680 millones de euros de dinero público. Chaves acabó condenado por el Tribunal Supremo. Lo mismo que su sucesor, José Antonio Griñán. E igual que el sucesor del sucesor, Gaspar Zarrías, el gran valedor de Felipe Sicilia para su promoción en la política profesional.

En el enorme fraude de los ERE no faltaron los prostíbulos. Cargos con mando en plaza y mano en la caja corrompida pagaron, con parte de los fondos hurtados, sus reiteradas estancias en burdeles y sexo de pago. Pero Felipe Sicilia, con esos antecedentes en su partido y sin rubor alguno, sacó pecho como diputado del PSOE denunciando la prostitución para echársela a la cara a la derecha.

A Zarrías le debe que sus inicios como parlamentario en Andalucía no se vieran interrumpidos. En 2008, Felipe Sicilia volvió a presentarse a las elecciones por Jaén en el número 8 de la lista. Y se quedó de nuevo a las puertas. Pero Zarrías, que era el líder del PSOE en la provincia de Jaén, fue fichado por Zapatero para su Gobierno. Lo nombró secretario de Estado. Así que Zarrías dejó el Parlamento andaluz y, gracias a eso, Sicilia volvió a ocupar escaño. Corría el mes de abril de 2009.

Portavoz del sanchismo y en el Congreso

Desde entonces, la carrera política de este policía en excedencia no paró de subir peldaños. Y eso que bailó aguas convulsas con virajes peligrosos. No sólo superó la sombra de tres condenados por el caso de los ERE –pese a que el Tribunal Constitucional controlado por el sanchismo haya acudido en su rescate–; también salió airoso de las guerras en el seno del PSOE andaluz y en la batalla por el timón del partido que acabó ocupando Sánchez. Así, Felipe Sicilia hizo campaña en 2014 por Pedro Sánchez, pero apostó por Susana Díaz en 2017.

Felipe Sicilia
Felipe Sicilia, en su etapa de portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE. (EP)

La suerte se le torció en la política en 2023. Por entonces llevaba 12 años de diputado en el Congreso, donde llegó a ser una de las caras más visibles de Pedro Sánchez, de quien fue fiel escudero. También fue portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE de octubre de 2021 a julio de 2022. Abundó en tertulias televisivas y su rostro se hizo muy conocido. Fueron sus años dorados. Pero las luchas internas en la Secretaría de Organización del PSOE acabaron pasándole factura. Y su fortaleza en el PSOE de Jaén, su tierra, se disolvió hasta el punto de verse apeado de la lista electoral para las generales de 2023.

Perdido el asiento en el palacio de la madrileña Carrera de San Jerónimo, a Sicilia no le quedó otra que volver a aquella plaza de policía nacional que había obtenido hacía casi 20 años. Eso sí, el sanchismo se encargó, dedazo mediante, de que el reingreso fuera dulce –así lo denunciaron los sindicatos policiales–, porque con corta y lejana experiencia de ejercicio en la Policía Nacional, reingresó al servicio activo en uno de los destinos más preciados en el cuerpo: la comisaría especial del Tribunal Constitucional, donde los sueldos de los agentes engordan gracias a un plus de más de 400 euros mensuales, el trabajo no es penoso y el enclave es de relumbrón.

Lo último en España

Últimas noticias