Detenidos dos jóvenes pirómanos por incendiar contenedores junto a viviendas habitadas en Palma
En un segundo incendio la policía tuvo que rescatar a tres personas con movilidad reducida

Lo que pudo haber sido una madrugada de terror en el barrio de Camp Redó se convirtió en una demostración de valentía y eficacia policial. Gracias a la intervención rápida y precisa de agentes del Grupo Operativo de Respuesta de la Policía Nacional, dos jóvenes fueron detenidos tras prender fuego a una batería de contenedores, justo al lado de edificios habitados, evitando así una tragedia que podría haber terminado en desastre.
Los hechos ocurrieron la madrugada del 31 de diciembre, alrededor de las 03:30 horas. Según fuentes policiales, una patrulla de paisano, en su vehículo camuflado, realizaba labores de prevención cuando detectó a dos jóvenes que caminaban por la calle y se detuvieron frente a una batería de contenedores. Momentos después, se produjo una potente llamarada que surgió entre los contenedores, generando un fuego que rápidamente amenazaba con extenderse.
El peligro era inminente: el fuego se originó en una bombona de gas rodeada de cartón y papel, ubicada a escasos metros de edificios habitados. Los vecinos, todavía dormidos, podrían haberse visto envueltos en una situación de extrema gravedad. La alarma se disparó en segundos y los agentes, sin perder la calma, comunicaron inmediatamente la emergencia al 091 y solicitaron apoyo de otras unidades.
Mientras las llamas crepitaban, los sospechosos intentaron huir a toda velocidad. Sin embargo, la coordinación, la rapidez y la determinación de los policías permitió interceptarlos y detenerlos antes de que se escaparan. Uno de los jóvenes portaba dos mecheros, evidencia de la intención deliberada de provocar el incendio. Ambos fueron detenidos como presuntos autores de un delito de incendio.
Varias patrullas se desplazaron al lugar y lograron extinguir las llamas antes de que el fuego se propagara. Gracias a la intervención inmediata de los agentes, se evitó lo que pudo haber sido un incendio devastador que habría puesto en riesgo vidas humanas y propiedades.
Vecinos del barrio expresaron su agradecimiento y admiración por la actuación policial: «Si no fuera por ellos, esto podría haber sido una tragedia. Son nuestros héroes silenciosos», comentaba uno de los moradores. Otros destacaron la profesionalidad y rapidez con la que actuaron los agentes, que lograron neutralizar la amenaza sin que se produjeran daños mayores ni heridos.
Por otra parte, en una calle del barrio de Pere Garau, sobre la una de la madrugada del días 31 de diciembre se produjo otro incendio. En esta ocasión el fuego se inició en un automóvil y rápidamente se propagó a otros vehículos así como a la fachada de un edificio que tuvo que ser desalojado por los agentes.
Tres vecinos que presentaban movilidad reducida y con dificultad para poder moverse fueron desplazados por una agente de la Policía Nacional que los confinó en una habitación alejada de la acción de las llamas y del humo. La oficial de Policía cerró todas las puertas y los puso a salvo, acompañándolos en todo momento y tranquilizándolos, permaneciendo los cuatro en la habitación hasta que se pudo sofocar el fuego.
Finalmente, varias dotaciones de bomberos consiguieron extinguir el incendio produciéndose únicamente daños materiales en cinco vehículos así como en la fachada de un edificio y parte del cableado eléctrico.