Arranca este martes la extracción del barco romano que en el siglo IV d. C. se hundió en la Bahía de Palma
Está considerado como uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de los últimos años en el Mediterráneo
El barco será extraído por segmentos de un máximo de 100-150 kilos, que garantizará la integridad de los restos
El Consell de Mallorca inicia hoy martes la extracción del pecio de Ses Fontanelles, el barco romano que en el siglo IV d. C. se hundió en la costa de la Playa de Palma y que está considerado como uno de los hallazgos arqueológicos más importantes realizados en los últimos años en el Mediterráneo.
Este pecio romano, de 12 metros de eslora por seis de manga, se encuentra en un excelente estado de conservación y será extraído del mar para ser trasladado al Castillo de San Carlos.
El barco, desde que fue descubierto hace siete años, no ha dejado de ofrecer sorpresas. Primero fueron las 300 ánforas de transporte encontradas en su interior, después un ancla del Imperio Romano y, más recientemente, el hallazgo de material arqueológico de extraordinario valor.
También ha aparecido una moneda en la carlinga, que es el agujero donde se asentaba el mástil de la embarcación. Es una muestra de un acto ritual que se ha visto también en otros derrelictos. Se sostiene que en el momento que se construyó, se colocó la moneda bajo el mástil mayor para atraer la buena suerte.
Se sabe que la moneda encontrada fue acuñada el año 320 d. C. en la ciudad de Síscia (actual Sisak, Croacia). Podría pertenecer al emperador Constantino (307-337 d. C.) o a Licinio I (307-324 d. C.). Hay que destacar que estos emperadores promulgaron el Edicto de Milán en el 313 d. C. de tolerancia religiosa por el cual el cristianismo dejaba de ser perseguido.
La fecha precisa de esta moneda es muy importante porque proporciona lo que en la terminología arqueológica se denomina como terminus post quem, es decir, el momento después del cual esta nave empezó a navegar y se hundió.
El proyecto científico Arqueomallornauta, encargado de la excavación y extracción del pecio de Ses Fontanelles y su posterior estudio para comprender el papel de Mallorca en el comercio de la tardoantigüedad, ha marcado las directrices del proyecto de extracción y conservación.
Se ha descartado la posibilidad de extraer el barco en un solo bloque o en dos grandes porciones, debido a la falta de quilla y los elevados costes y riesgos asociados. En consecuencia, se ha decidido que el pecio de Ses Fontanelles será extraído por segmentos de un máximo de 100-150 kilos, que garantizará la integridad de los restos y permitirá una manipulación segura.
El precio se encuentra en un excelente estado de conservación, contiene elementos muy singulares, como es el caso de los mamparos de madera de separación de la carga o la conservación del pozo de sentina. Igualmente, sobresale el buen estado de conservación de la madera de la embarcación, gracias a la ausencia de oxígeno en el lugar del enterramiento.
El derrelicto de Ses Fontanelles se descubrió en 2019, cuando un vecino de la zona que buceaba avisó al Consell de Mallorca del hallazgo. Se encuentra a 65 metros de la costa y a 2,5 metros de profundidad. En 2022, se extrajeron algunos materiales que había dentro: ánforas con aceite, salsas de pescado y vino. También se concluyó que el barco provenía de Cartagena y que se hundió en el siglo IV d. C.
El estado de la madera es excepcional y también el del cargamento, las ánforas. De hecho, estas ánforas, de tipología diversa, tienen unas inscripciones pintadas que ya se han catalogado como las más importantes del Mediterráneo (informan sobre el contenido de los envases). Por todos estos motivos, se considera un gran hallazgo que sitúa Mallorca como lugar arqueológico de referencia en todo el mundo.
Este martes a las 9.00 horas, el operativo de preservación de los restos de Ses Fontanelles iniciará el proceso para extraer el barco, una intervención dirigida por un equipo técnico y científico de primer orden especializado en arqueología subacuática y conservación del patrimonio.
Los trabajos estarán coordinados por los codirectores del proyecto Miquel Àngel Cau-Ontiveros, de la Universidad de Barcelona; Darío Bernal-Cassola, de la Universidad de Cádiz; Enrique García, de la Universidad de las Islas Baleares (UIB); y Carlos de Juan, de la Universidad de Valencia, al frente de un equipo multidisciplinar formado por investigadores, arqueólogos, conservadores e ingenieros con amplia experiencia en intervenciones de este tipo.
El equipo de dirección del operativo cuenta con una trayectoria destacada, como es el caso del investigador Carlos de Juan, quien dirigió la campaña de extracción de los restos Mazarrón II, uno de los proyectos de referencia en arqueología subacuática en España.
El equipo también reúne a los conservadores Luis Carlos Zambrano y Elisa Fernández, además de varios arqueólogos especializados. En el proyecto también participan profesionales mallorquines como los arqueólogos Sebastià Munar y Xim Gual de Torrella.
También cabe destacar la implicación del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQUA), institución de referencia en la conservación del patrimonio subacuático.