La cuidadora de un anciano se hace pasar por su novia y le okupa la casa cuando él muere
La mujer, de nacionalidad ucraniana, está pidiendo quedarse con el 50% de la propiedad
Ella mantiene que es la novia del fallecido pero no están casados ni son pareja de hecho y tampoco dormían juntos
La mujer ha sido denunciada por allanamiento de morada, apropiación indebida y estafa bancaria

José Antonio tenía 82 años cuando falleció el pasado 4 de noviembre de 2025. Vivía en su casa de Moncada (Valencia) junto a una mujer de nacionalidad ucraniana y residente en España desde hacía 8 años, que le hacía las curas por diversas enfermedades y dolencias que padecía. Su hijo, José Luis, heredero único, sostiene que esta mujer, Lidiya, que decía ser la novia de su padre, permanece como okupa en la vivienda familiar sin contrato, sin usufructo válido y sin ningún otro título jurídico. La ha denunciado por allanamiento de morada, coacciones, apropiación indebida y estafa bancaria.
El hombre tenía cáncer de próstata y pulmón, pero, a lo largo de los años, también sufrió heridas en la cadera tras una operación quirúrgica, en el abdomen y también tuvo que ser intervenido por dermatología en uno de los dedos de la mano derecha, tal y como consta en los informes médicos a los que ha tenido acceso OKDIARIO.
En una entrevista con este periódico, José Luis ha explicado que Lidiya no tenía necesidad de okupar la casa. Según documentación procedente del Registro de la Propiedad de Torrent, ella es titular de una vivienda en ese municipio. Asimismo, según documentación del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), percibe una pensión superior a 2.500 euros mensuales. A su juicio, esos datos refuerzan que su permanencia en la casa de Moncada no responde a una necesidad real de alojamiento.
El afectado mantiene que Lidiya se acercó a su padre para aprovecharse económicamente de él, beneficiarse de su pensión y obtener un rendimiento patrimonial. La ha denunciado por allanamiento de morada, dado que José Luis, vivía en una de las habitaciones, y por coacciones al cambiar la cerradura y permanecer en la vivienda situada en la calle Dels Bous número 1, sin título legítimo ni consentimiento.
También por apropiación indebida, por la sustracción de la cubertería de plata y las joyas de oro y por estafa bancaria, ya que la denunciada extrajo 2.000 euros de un cajero automático el día 04 de noviembre de 2025 cuando el perjudicado se hallaba hospitalizado y en un intervalo temporal de especial gravedad, aproximadamente una media hora antes de su fallecimiento.
Además, cree que ha podido incurrir en otro delito de falsificación documental porque Lidiya ha presentado un documento que dice que tiene el usufructo de la casa. Sin embargo, José Luis sostiene que no existe ni contrato de arrendamiento, ni usufructo válido, ni ningún otro derecho de ocupación que ampare su estancia. Añade que él es el único heredero y que la vivienda donde se crió figura ya inscrita a su nombre en pleno dominio.
Por otro lado, José Luis también ha puesto en conocimiento de la Justicia sus sospechas sobre las circunstancias que rodearon la muerte de su padre. Según expone, José Antonio falleció a consecuencia de una infección, y en la vivienda convivía un perro propiedad de Lidiya que presentaba heridas en la piel que supuraban, lo que, a su juicio, pudo constituir un foco infeccioso si existió contacto con las heridas abiertas que sufría su padre. En este sentido, sostiene que ya existe un procedimiento judicial en marcha en el que se investigan esos hechos.
A día de hoy, una inmobiliaria está intentando negociar con la mujer para que se marche de la casa, pero la ucraniana está pidiendo quedarse con el 50% del precio de la venta de la propiedad, ya que mantiene que es la novia del fallecido, aunque no están casados y tampoco son pareja de hecho. Además, dormían en habitaciones separadas. A juicio del hijo, esos extremos no encajan con la relación sentimental que ella ha venido sosteniendo que mantienen.