Nietzsche escribió una de las frases más citadas sobre el arte, "Sin música, la vida sería un error". La sentencia aparece en su libro El crepúsculo de los ídolos, publicado en 1889, y resume la enorme importancia que la música tuvo en su pensamiento. Detrás de esa devoción estuvo durante años el compositor Richard Wagner, su gran ídolo musical y protagonista de una amistad que terminó rota.