Tener un jardín privado junto a la piscina comunitaria puede acabar provocando más de un problema durante el verano. Sobre todo cuando algunos vecinos lo utilizan como atajo para llegar hasta la zona de baño y dan por hecho que pueden pasar por allí. Sin embargo, que ese recorrido resulte más cómodo o se lleve utilizando desde hace años no significa que exista automáticamente un derecho de paso. La Ley de Propiedad Horizontal permite aclarar qué ocurre en estas situaciones y su artículo 3 establece qué espacios corresponden de forma exclusiva a cada propietario.