España no sólo conquistó el Mundial sobre el césped del MetLife Stadium. También ganó el juicio de la prensa internacional. Apenas unas horas después de que Ferran Torres marcara el gol que dio a la Selección la segunda estrella de su historia, los principales medios deportivos y generalistas del planeta coincidieron en un mismo diagnóstico: el equipo de Luis de la Fuente fue el justo campeón. El dominio español durante la final y a lo largo de todo el torneo acaparó los elogios, mientras que el planteamiento de Argentina y su excesiva dureza recibieron críticas prácticamente unánimes.
Los argentinos demostraron una vez más que no saben perder. Una de las imágenes más violentas que dejó el encuentro sucedió al final del partido, cuando los jugadores de España saltaron al campo a festejar la victoria. La pelea de Paredes con Eric García y Gavi manchó la celebración de la ya doble campeona del mundo. El origen de todo está en un puñetazo de Nahuel Molina a Rodrigo.
La Selección abandonó por todo lo alto el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde ganó la final del Mundial. Varias horas después de terminar el encuentro, los jugadores de Luis de la Fuente, los encargados de devolver a España a lo más alto del mundo, fueron desfilando por la zona mixta del estadio en el que se habían proclamado campeones. Cucurella, Rodri y su inseparable copa, un radiante Ferran que ya es historia de nuestro país o Nico Williams y Lamine Yamal pasaron por delante de los periodistas españoles que quedaban en el estadio. Se metieron directamente en el bus del equipo y, a ritmo de la música, golpeaban tanto el techo como las lunas del vehículo al emprender rumbo al aeropuerto.
Dieciséis años después de que Iker Casillas levantara la primera Copa del Mundo en Johannesburgo, otro capitán español escribió su nombre con letras de oro en la historia. Rodrigo Hernández alzó el trofeo más deseado del fútbol en el MetLife Stadium de Nueva Jersey y se convirtió en el segundo futbolista que levanta un Mundial con el brazalete de España. Del cielo de Sudáfrica al de Estados Unidos. De Iker a Rodri. Dos generaciones unidas por una misma imagen que ya pertenece para siempre al patrimonio del deporte español.
Pedro Sánchez se quedó sin la foto que tanto deseaba, esa en la que se entrega el trofeo del Mundial a España. El presidente del Gobierno fue apartado por la FIFA del momento más prestigioso del torneo, ese en el que se entrega el trofeo de campeón. Cuando se dieron las medallas a los jugadores de España, Sánchez no estaba en el césped como sí estaba el Rey Felipe, que acompañó a Trump, entre otros, en ese momento tan relevante.
De Andrés Iniesta a Ferran Torres. Del minuto 116 al 106 en una prórroga dramática y angustiosa. Del 2010 al 2026. De Sudáfrica a Estados Unidos. España ganó su segundo Mundial tras ganar a Argentina en una tremenda final llena de pelea y coraje.
Pasó lo que tenía que pasar, que España fue mejor y ganó. No sin angustia, es lo que tienen las finales. España jugó, mejor dicho, vivió en campo contrario durante todo el partido. Buscando grietas en la amurallada defensa argentina. La Argentina de Messi, entregada al balón largo y las patadas, apenas pudo crear peligro porque España se lo impidió. Basta con echar un vistazo a los números. España remató 20 veces y 12 de ellas a puerta, mientras que Argentina apenas aglutinó dos remates y ninguno a puerta. Un sangran 20-2 y 12-0 contra la Argentina de Messi.
Argentina fue antideportiva hasta cuando ya había perdido el Mundial 2026 y uno de sus jugadores, Leandro Paredes, la cara de la vergüenza. El centrocampista argentino, que debió ser expulsado antes de la prórroga y el árbitro Slavko Vincic le perdonó la tarjeta roja, perdió los papeles tras la final con España y agredió a dos jugadores de la selección española sobre el césped del MetLife Stadium de Nueva York.
La selección española ya es campeona del mundo y las felicitaciones no se han hecho esperar. La primera de todas ha sido la del Real Madrid. El club blanco fue más allá de un simple tuit, como suele hacer habitualmente, y ha emitido un comunicado oficial en su web. "¡Felicidades, España!", titulan.
Los Reyes de España, Felipe VI y Doña Letizia, acudieron a la final del Mundial 2026 en el MetLife Stadium para ver el España - Argentina junto a sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Sin embargo, la FIFA los sentó separados de sus hijas. El Rey y la Reina se sentaron en el palco presidencial junto a las principales autoridades presentes en el estadio.
Los radicales vascos han atacado a los aficionados españoles horas antes de empezar la final del Mundial. A pesar de la fiesta desplegada para poder ver en pantallas gigantes el partido entre España y Argentina, un grupo de bilduetarras utilizó la manifestación con la que quisieron boicotear el partido para hacer uso de violencia contra las familias que se encontraban ya en el lugar.
Tadej Pogacar hace lo que le da la gana en el Tour de Francia 2026. El esloveno hizo de gregario de su compañero Isaac del Toro en la ascensión a Plateau de Solaison para regalarle un puesto en el podio y al mismo tiempo decidió que Remco Evenepoel fuese el ganador de la decimoquinta etapa de la ronda al no querer sprintarle en los metros finales.
La fiebre por la selección española sigue creciendo a medida que se acerca la gran final del Mundial 2026 y, mientras miles de aficionados ultiman los preparativos para animar a La Roja, Decathlon ha vuelto a dar en el clavo y ha revolucionado el mercado con una camiseta para animar a España que cuesta 9,99 euros, un precio que contrasta de forma notable con el de las equipaciones oficiales, cuyo importe puede rondar o incluso superar los 100 euros.
Luis de la Fuente ha construido una trayectoria de éxito al frente de la selección española, a la que ha guiado a la segunda final de un Mundial en toda su historia, además de ganar una Eurocopa hace ahora dos años. Fuera de los terrenos de juego, el técnico ha mostrado en numerosas ocasiones una faceta mucho más personal hablando de su profunda fe cristiana. El seleccionador nacional ha reconocido públicamente que cree en Dios, que la oración forma parte de su rutina diaria y que esa espiritualidad le ayuda.