Recetas de pescado y marisco

Cómo cocinar almejas congeladas: pasos y consejos

Recetas con almejas
recetas almejas.
Francisco María
  • Francisco María
  • Colaboro en diferentes medios y diarios digitales, blogs temáticos, desarrollo de páginas Web, redacción de guías y manuales didácticos, textos promocionales, campañas publicitarias y de marketing, artículos de opinión, relatos y guiones, y proyectos empresariales de todo tipo que requieran de textos con un contenido de calidad, bien documentado y revisado, así como a la curación y depuración de textos. Estoy en permanente crecimiento personal y profesional, y abierto a nuevas colaboraciones.

Cómo cocinar almejas congeladas: pasos sencillos y consejos para mantener todo su sabor.

Almejas al estilo andaluz

Almejas con ajo y perejil

Ceviche de almejas

Vale, no siempre tenemos almejas frescas recién traídas del mercado. A veces lo que hay en el congelador es lo que manda. Y no pasa absolutamente nada. Las almejas congeladas pueden quedar buenísimas si sabes cómo tratarlas. No son de segunda categoría: simplemente necesitan un poco de mimo y sentido común.

Lo primero es olvidarse de tirarlas a la sartén como si fueran croquetas congeladas. No. Lo ideal es dejarlas descongelar poco a poco en la nevera durante varias horas. Si vas con prisa, mételas en un bol con agua fría y cámbiala cada 15-20 minutos. Lo que no conviene hacer es usar agua caliente o el microondas, porque eso puede estropear la textura y dejarlas algo correosas.

Una ventaja es que normalmente ya vienen limpias, así que no hace falta dejarlas en agua con sal para que suelten arena, como ocurre con las frescas. Aun así, dales un pequeño enjuague cuando estén descongeladas y escúrrelas bien antes de cocinarlas.Almejas

Una cocción corta

¿La regla de oro? Cocción corta. Muy corta. Las almejas solo necesitan unos minutos al fuego. Si te pasas, se ponen duras y pierden gracia. Una forma sencilla de prepararlas es saltearlas con aceite de oliva y ajo picado. Cuando empiecen a abrirse, añade un chorrito de vino blanco y deja que se evapore el alcohol. En cuanto estén abiertas y jugosas, fuera del fuego.

También funcionan genial en platos de cuchara. Por ejemplo, puedes usarlas en una Sopa de almejas tradicional. Así se integran en el conjunto sin recocerse. El resultado es reconfortante y muy sabroso, perfecto para días más frescos.

Para más cremosidad, siempre puedes probar la Clam chowder (sopa americana de almejas). Las almejas se añaden en la recta final para que mantengan su textura.

Otra opción que nunca falla es prepararlas con una buena salsa y pan al lado. Un ejemplo clásico son las Almejas a la marinera estilo Karlos Arguiñano. Se cocinan lo justo para que se abran y absorban el sabor. Es importante no tenerlas demasiado tiempo al fuego.

Un líquido interesante

Un detalle que mucha gente pasa por alto es el líquido que sueltan al descongelarse. Si está limpio, puedes colarlo y añadirlo a la receta. Ese jugo tiene muchísimo sabor y potencia el resultado final. Es como un pequeño concentrado marino natural.

En cuanto a cantidades, calcula unos 250 gramos por persona si son protagonistas del plato. Si van en un arroz, pasta o guiso con más ingredientes, con menos cantidad es suficiente. Son versátiles y combinan bien con verduras, pescado e incluso legumbres.

Nutrición

Nutricionalmente, siguen siendo una buena fuente de proteínas y minerales como hierro y zinc. No son especialmente calóricas, así que pueden encajar en una alimentación equilibrada sin problema, siempre que no abuses de salsas demasiado pesadas.

Información

Tiempo de preparación: 25–35 minutos (incluyendo descongelación rápida)
Porciones: 4 personas
Información nutricional (aproximada por receta completa): 480–600 kcal totales (unas 120–150 kcal por ración, según receta y acompañamientos)
Tipo de cocina: Cocina mediterránea / Internacional
Tipo de comida: Entrante, primer plato o base para arroces y guisos

Lo último en Recetas de cocina

Recetas más leídas