Finanzas

Los bonos anticipan subidas de tipos de interés por la guerra de Irán: las hipotecas serán más caras

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Eduardo Segovia
  • Eduardo Segovia
  • Corresponsal de banca y empresas. Doctor y Master en Información Económica. Pasó por El Confidencial y dirigió Bolsamanía. Autor de ‘De los Borbones a los Botines’.

El derrumbe de las Bolsas y el subidón de las materias primas por la guerra de Irán han ocultado un movimiento en otro mercado que puede tener un impacto mucho mayor para el ciudadano de a pie: el de los bonos. El mercado de deuda pública ha registrado una fuerte subida de los tipos de interés a largo plazo que anticipan posibles alzas por parte de los bancos centrales. Algo que tendría una consecuencia inmediata: un encarecimiento de la letra de las hipotecas.

El bono español a 10 años ha visto cómo su rentabilidad (es decir, el tipo de interés de referencia a ese plazo) subía del 3,064% el viernes pasado hasta el 3,242% este martes. Un alza cercana al 6% en dos días, que es muchísimo en un mercado habitualmente muy estable como el de los bonos.

Normalmente, la deuda pública es un valor refugio -como el dólar- en tiempos de turbulencias como los actuales. Pero esta vez no ha sido así, sino que está sufriendo importantes ventas que hacen bajar su precio (que se mueve a la inversa que su rentabilidad, por eso ésta sube).

¿A qué se debe este comportamiento? «Los tipos de los bonos están al alza con la escalada del petróleo, que es un movimiento clásico que anticipa estanflación. El coste de los materiales está claramente subiendo y las presiones inflacionistas se agravan por el petróleo y el gas, si bien la inteligencia artificial debería ser una fuerza desinflacionaria a medio plazo», explica Goldman Sachs.

Es decir, el mercado de deuda (mucho mayor que la Bolsa) está empezando a descontar el peor escenario económico posible, la estanflación, es decir, recesión con inflación. Esta situación se dio por primera vez en la crisis del petróleo de los años 70, y es muy complicada de gestionar para los bancos centrales: si bajan los tipos de interés, ayudan al crecimiento, pero alimentan la subida de los precios; si los suben, frenan la inflación, pero agravan la caída de la actividad económica.

Subida de la compra y de la hipoteca

Ahora bien, como el BCE (Banco Central Europeo) tiene como único objetivo el control de la inflación, si los precios se disparan -como parece inevitable en vista de la escalada de las materias primas, en especial del gas natural-, no tendrá más remedio que subir los tipos. Exactamente como ocurrió cuando estalló la guerra de Ucrania.

La consecuencia es que, como ocurrió en 2022, los consumidores españoles se enfrentarán a una nueva subida de la cesta de la compra -ya se está disparando el coste del transporte por barco, como informa este miércoles OKDIARIO, y el petróleo se traslada a todos los precios- y, a la vez, a una subida de las cuotas de las hipotecas por el alza de tipos.

El mercado anticipa los tipos de interés oficiales que marca el BCE mediante el Euribor, al que están referenciadas las hipotecas a tipo variable. De hecho, el Euribor lleva dos días al alza, si bien la subida no es aún demasiado apreciable: se encuentra en el 2,232%.

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