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Dicen que es la palabra más antigua del idioma español, pero hoy nadie conoce su significado real

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Escritos.
  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

En español hay palabras muy antiguas que provienen del latín, pero hay una mucho más antigua pero que la mayoría de personas desconocemos. Y es que, aunque la RAE reconozca más de 100.000 términos, sólo uno puede decir que es el primero del castellano.

Y más antiguo no es sinónimo de más usado. La palabra más vieja del español no es hola ni gracias ni adiós. Los expertos señalan a una expresión mucho más extraña: kánchalos.

La clave es que aparece en un documento de la Edad Media fundamental para entender el nacimiento del español, pero su significado exacto sigue generando debate.

La palabra desconocida que marca el origen del idioma español: ‘kánchalos’

La palabra kánchalos se considera, para muchos especialistas, una de las primeras formas escritas del romance hispánico. Apareció en el llamado Glosario de San Millán, también conocido como Glosas Emilianenses, un conjunto de anotaciones marginales del siglo X o XI.

Los monjes del monasterio de San Millán de la Cogolla, en La Rioja, fueron los encargados de redactarlas, para aclarar textos en latín que resultaba difíciles de comprender.

Pero lo importante es lo que había escrito en los márgenes: allí redactar las equivalencias en una lengua romance primitiva, la antecesora directa del castellano medieval.

Tradicionalmente se ha traducido kánchalos como piedras. Sin embargo, algunos filólogos creen que su significado completo no está tan claro. Precisamente esa incertidumbre es lo que la hace tan importante para entender la evolución del idioma.

El libro que marcó el inicio del idioma español después del latín

El Glosario de San Millán es uno de los testimonios lingüísticos más valiosos de Europa medieval. Consiste en anotaciones interlineales y marginales que reflejan cómo los monjes intentaban hacer accesibles los textos latinos.

Estas glosas permiten observar el proceso de transición del latín al romance peninsular. Además, muestran la diversidad lingüística de la época, ya que junto a formas romances también aparecen palabras en euskera.

Entre los términos destacados hay otras expresiones diferentes a kánchalos. Por ejemplo:

  • Ayutorio (del latín adiutorium, ayuda).
  • Cuandu (de quando, cuando).
  • Corason (de cor, corazón).

Este material confirma que en los siglos X y XI ya se estaba gestando una lengua diferenciada del latín, aunque todavía lejos del castellano plenamente formado.

San Millán de la Cogolla, con sus monasterios de Suso y Yuso, fue uno de los grandes focos culturales de la Edad Media y pieza fundamental en la historia del español.

Otras palabras curiosas del español que debes conocer

El caso de kánchalos es una curiosidad muy importante del español, pero no es el único. Por ejemplo, tiene una palabra que es totalmente correcta en castellano, pero es imposible escribirla.

Se trata del verbo sal-le. Y que conste que para poder redactarlo hemos tenido que tomarnos una licencia gramatical. En todo caso, hablamos del imperativo en segunda persona del singular del verbo salir y el pronombre le.

Desde el punto de vista oral, no hay ningún inconveniente: se puede pronunciar claramente como dos sílabas separadas (sal-le). El conflicto aparece en el momento de trasladarlo a la escritura.

Según la normativa ortográfica vigente, los pronombres átonos se escriben unidos al verbo en imperativo afirmativo. Por tanto, la lógica ortográfica llevaría a escribir salle.

El problema es que en español la secuencia ll representa un sonido distinto, no el de dos eles separadas. Es decir, salle se leería como una elle, no como sal-le.

El intento de solucionarlo con un guion, escribiendo sal-le, tampoco es válido. El guion no está admitido para separar el verbo de un pronombre enclítico. Por tanto, no existe ninguna forma normativa correcta de escribir esta combinación, pese a que en el habla resulte perfectamente natural.

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