Coliflor a la plancha: receta ligera, dorada y muy sabrosa

Coliflor a la plancha dorada y ligera, ideal como guarnición saludable y fácil de preparar.
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La coliflor tiene fama complicada. Hay quien la recuerda hervida, blanda y con olor intenso… y claro, así es difícil que entusiasme a nadie. Pero cuando la haces a la plancha, la historia cambia por completo. Se vuelve dorada, ligeramente crujiente por fuera, tierna por dentro y con un sabor mucho más interesante.
Es una receta sencilla, rápida y perfecta si quieres algo ligero sin renunciar a que esté bueno de verdad. A veces solo hace falta cambiar la forma de cocinar un ingrediente para reconciliarte con él.
Si te gusta variar, también puedes probar la clásica Coliflor rebozada, que es más crujiente y contundente, prepararla fresca y diferente en una Ensalada de coliflor cruda, o irte a algo más suave y reconfortante como la Crema de coliflor con puerro. Pero si buscas rapidez y sabor sin complicaciones, la plancha es tu aliada.
Ingredientes sencillos, resultado sorprendente
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1 coliflor mediana
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2 o 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
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Sal
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Pimienta negra
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Ajo en polvo o un diente de ajo picado (opcional)
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Pimentón dulce o picante (si te apetece darle un toque diferente)
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Unas gotas de limón
No necesitas nada raro. La clave está en cómo la cocinas, no en llenar el plato de especias.
El primer paso: cortarla bien
Quita las hojas exteriores y corta la coliflor en ramilletes grandes o en rodajas gruesas, como si fueran “filetes”. Si la cortas desde el centro en láminas anchas queda especialmente bonita y se dora muy bien.
Después lávala y, esto es importante, sécala bien. Parece un detalle pequeño, pero no lo es. Si la dejas húmeda, en vez de dorarse se cocerá y perderá ese punto crujiente que buscamos.
¿Hay que cocerla antes?
Depende de cómo te guste.
Si prefieres que quede muy tierna por dentro, puedes darle un pequeño hervor de tres o cuatro minutos en agua con sal. Nada más. Solo un pequeño empujón para que no quede dura.
Eso sí, después escúrrela muy bien y vuelve a secarla. La plancha y el agua no se llevan demasiado bien si lo que quieres es dorado.
Si te gusta más firme, puedes saltarte este paso y llevarla directamente a la sartén.
Ahora viene lo bueno: la plancha
- Calienta bien una sartén amplia o una plancha. De verdad, que esté caliente antes de poner la coliflor. Añade el aceite y distribúyelo.
- Coloca los trozos sin amontonarlos. Y aquí viene algo importante: no los estés moviendo cada diez segundos. Déjalos quietos para que se forme esa capa dorada que es la que le da carácter al plato.
- En unos cinco o seis minutos por cada lado deberían empezar a verse tostados y con bordes ligeramente crujientes. Ahí es cuando sabes que va por buen camino.
- En el último momento añade sal, pimienta y, si quieres, un poco de ajo o pimentón. El aroma cambia por completo.
Información suplementaria
Tiempo de preparación:
20-25 minutos.
Porciones:
4 personas como acompañamiento.
Información nutricional (aproximada por ración):
Entre 120 y 150 calorías.
Es baja en grasas y rica en fibra, lo que la convierte en una opción ligera y saciante.
Tipo de cocina:
Mediterránea y saludable.
Tipo de comida:
Guarnición o plato ligero.
La coliflor a la plancha es la prueba de que un ingrediente sencillo puede sorprender si se cocina bien. No necesita disfrazarse ni esconderse bajo salsas pesadas. Solo calor, un poco de aceite y paciencia para dejar que se dore.