Ni microondas ni horno: según cocineros esta es la mejor forma de recalentar la pizza
Un sencillo truco con una sartén permite recuperar la textura crujiente de la pizza sin que la masa quede blanda
Recalentar una pizza del día anterior parece fácil, pero muchas veces el resultado no es el esperado. El microondas suele dejar la masa muy blanda y chiclosa, mientras que el horno tarda más tiempo y deja la masa un poco dura. Por eso, cada vez más cocineros coinciden en que hay un método mucho mejor para devolver a la pizza su textura original.
La clave está en algo que casi todos tenemos en casa: una simple sartén. Según varios expertos culinarios, este sistema permite calentar la pizza de forma que la base se quede crujiente y el queso fundido, muy parecido a cuando está recién salida del horno.
El método que recomiendan los cocineros
Los chefs coinciden en que la mejor forma de recalentar la pizza es hacerlo en una sartén a fuego medio-bajo y echar en un lado unas gotas de agua. Este sistema consigue calentar la base directamente mientras el queso y los ingredientes recuperan su textura original.
El proceso es muy sencillo:
Este paso final es fundamental para que la pizza recupere su textura y para conseguir que el queso se derrita.
El truco del vapor
Algunos cocineros recomiendan añadir unas gotas de agua en un lado de la sartén antes de taparla. El vapor que se genera ayuda a que el queso se funda de forma correcta mientras que la base se mantiene crujiente.
Este pequeño truco reproduce, en cierta manera, el efecto del horno: calor en la base y humedad en la parte superior.
¿Por qué no usar microondas ni horno?
Aunque son los métodos más comunes, los expertos no los recomiendan si se busca un resultado original. El microondas calienta el agua que contiene la masa y termina dejando la masa blanda y chiclosa.
El horno, por su parte, puede funcionar bien si hay varias porciones, pero consume más energía y tarda más tiempo, algo muy poco práctico para recalentar una o dos porciones.