Los whatsapps entre Puente y Ábalos de 2024

La auditoría de Puente no halló ni rastro de Miss Asturias pese a que Ábalos le informó sobre ella en febrero de 2024

La auditoría concluyó sin detectar irregularidades de calado en la gestión del ministerio

El nombre de Claudia Montes —que cobró de LogiRAIL sin apenas acudir a trabajar— no aparece en ningún lugar de la auditoría

La auditoría de Puente no halló ni rastro de Miss Asturias pese a que Ábalos le informó sobre ella en febrero de 2024
Irene Tabera
  • Irene Tabera
  • Madrid (1996). Periodista de Investigación y Tribunales. Colaboradora en Telecinco, Cuatro y Telemadrid. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Televisión por la Universidad Católica de Milán. Anteriormente trabajó en Mediaset Italia. Contacto: [email protected]

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ordenó en febrero de 2024, apenas unos días después de la detención de Koldo García, una auditoría interna sobre las contrataciones irregulares en las empresas públicas dependientes de su departamento. El resultado fue que no encontró nada reprochable. Lo que el informe no explica es que ese mismo mes, el propio Puente había recibido un whatsapp de José Luis Ábalos en el que el ex ministro le confesaba haber ayudado a Claudia Montes —conocida como Miss Asturias— en LogiRAIL, filial de Renfe, «por pena» y sin conocerla: «Fue un error».

La auditoría concluyó sin detectar irregularidades de calado en la gestión del ministerio. También brillaron por su ausencia las contrataciones de Jésica Rodríguez —ex pareja de Ábalos— en Ineco y Tragsatec. El informe del Grupo Tragsa sí admitió posteriormente que hubo «irregularidades» en la contratación de Rodríguez en Tragsatec, que no consta que se realizara «la entrevista técnica obligatoria» y que varias empleadas detectaron anomalías en los fichajes que no fueron corregidas porque el caso era, según los propios trabajadores, «especial». Una empleada encontró el nombre de Rodríguez en un fichero interno junto a la anotación «sobrina ministro». Pese a todo ello, Puente siguió defendiendo en el Senado, en abril de 2025, que no apreciaba «ninguna irregularidad» en el caso de Jésica.

El nombre de Claudia Montes —que cobró de LogiRAIL sin apenas acudir a trabajar— no aparece en ningún lugar de la auditoría. Y eso que Puente sabía de su existencia. En la conversación privada con Ábalos de febrero de 2024, a la que ha tenido acceso en exclusiva OKDIARIO, el actual ministro preguntó a su predecesor por Montes, que le estaba pidiendo trabajo por Instagram alegando haber sido su «mano derecha». Ábalos le respondió sin ambages: «Una zumbada. Tenía una situación familiar delicada y se le ayudó sin conocerla. Y fue un error». Le explicó que entró en LogiRAIL, «enseguida en conflicto», fue despedida y amenazó con «denunciar corruptelas». Su consejo a Puente fue escueto: «No le hagas caso».

Puente siguió ese consejo al pie de la letra. Y lo extendió también a la auditoría. El informe encargado por Puente tampoco se enteró cuando el gerente de LogiRAIL en la zona norte intentó abrir un expediente disciplinario a Montes por sus reiteradas ausencias, y fue cesado fulminantemente. Su sustituto no sólo archivó el expediente, sino que la ascendió a supervisora, la llamó para pedirle disculpas y reorganizó su contrato para que pasara a depender directamente de Madrid. Todo ello en una empresa bajo la órbita del ministerio que Puente dirige desde 2023.

El informe no se olvida de incluir, en su apartado de conclusiones, una llamativa reivindicación del Código de conducta ética del Ministerio. El documento recuerda que dicho Código obliga a «todas las personas que forman parte del personal al servicio del Ministerio» —funcionarios, altos cargos y personal eventual incluidos— a no servirse de su puesto «para favorecer el beneficio o promoción de personas con las que tengan un vínculo familiar, de amistad o de naturaleza análoga sin concurrir circunstancias de mérito y capacidad». En otras palabras, Puente predica lo que sus colaboradores, según su propia auditoría, no practicaron.

El testimonio de Menéndez

El testigo que ha arrojado más luz sobre este asunto en el Supremo es José Ángel Menéndez, predecesor de Óscar Barbero en la gerencia de esa empresa ferroviaria vinculada al grupo Renfe, y el hombre que inició los trámites para abrirle un expediente disciplinario por absentismo reiterado.

Menéndez confirmó en sala que Montes había acudido «algunos días» a su puesto, pero que con el tiempo «dejó de hacerlo». Cuando le comunicaron que la trabajadora había dejado de presentarse, tomó la decisión de amonestarla. Poco después fue cesado de su cargo, extremo que no pasó desapercibido en el tribunal. El fiscal Luzón recordó además que, tal y como consta en el sumario, la propia Montes envió un mensaje a Koldo García Izaguirre alertándole de su situación y del «disgusto tremendo» que le había causado conocer la apertura del expediente disciplinario.

Todo ello contrasta de forma llamativa con las conclusiones de la auditoría encargada por el propio Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente. Esa revisión interna no fue capaz de detectar el enchufe de Claudia Montes ni la cadena de irregularidades que rodeó su contratación en LogiRAIL. Un gerente fue cesado por intentar aplicar el reglamento, la trabajadora no cumplía el perfil específico del puesto y su absentismo era conocido dentro de la empresa, y sin embargo nada de eso afloró en la auditoría. La misma auditoría que, como ya ocurrió con el caso de Jésica Rodríguez en Ineco, sirvió para que el Gobierno trasladara al Congreso que todo había funcionado conforme a los procedimientos establecidos.

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