Islandia declara como emergencia nacional el posible colapso de la AMOC y advierte de temperaturas de -45ºC
Las corrientes oceánicas actúan como un regulador térmico global. Entre ellas, la Circulación de Vuelco Meridional del Atlántico (AMOC, por sus siglas en inglés) es uno de los engranajes clave del sistema climático terrestre.
Funciona como una gran cinta transportadora oceánica, ya que lleva aguas cálidas desde los trópicos hacia el Atlántico Norte en superficie y, tras enfriarse y aumentar su densidad, las devuelve hacia el sur a gran profundidad.
Este intercambio constante de calor es el responsable de que Europa occidental disfrute de un clima más templado que otras regiones situadas en la misma latitud.
El debilitamiento progresivo de este sistema, asociado al deshielo acelerado de Groenlandia y al aumento de aportes de agua dulce en el Atlántico Norte, ha encendido las alarmas. En este contexto, Islandia ha decidido considerar el posible colapso de la AMOC como una amenaza directa para su seguridad nacional.
Islandia declara emergencia nacional por el posible colapso de la AMOC y alerta de -45ºC
El Ejecutivo islandés ha clasificado oficialmente el colapso de la AMOC como un riesgo para la seguridad del país, según informa SeafoodSource. La decisión se apoya en evaluaciones científicas que contemplan escenarios de enfriamiento extremo si la circulación atlántica se detuviera.
Los modelos analizados apuntan a que Islandia podría registrar temperaturas invernales de hasta -45 °C en caso de colapso del sistema en las próximas décadas.
El ministro islandés del Clima, Johann Páll Jóhannsson, calificó el escenario como una «amenaza directa para la resiliencia nacional», subrayando la necesidad de anticipación, según recoge Reuters. La estrategia pasa por integrar este riesgo en la planificación de seguridad y adaptación climática.
Qué es la AMOC y cómo su colapso podría congelar Europa
La AMOC no es una única corriente, sino un sistema complejo impulsado por diferencias de temperatura y salinidad. Según explica Verificat, el mecanismo depende de que el agua fría del Atlántico Norte se hunda y mantenga el ciclo activo. La entrada masiva de agua dulce procedente del deshielo reduce la salinidad y dificulta ese proceso, debilitando la circulación.
El impacto en Europa sería significativo. Pablo Ortega, investigador del Barcelona Supercomputing Centre, señala, según recoge Verificat, que ciudades como Madrid y Nueva York comparten latitud, pero presentan climas distintos gracias al calor transportado por el océano. Sin la AMOC, amplias zonas europeas experimentarían un enfriamiento acusado.
Josep Pelegrí, investigador del CSIC, advierte que la alteración de la circulación afectaría también a los ecosistemas marinos, al modificar el reparto de oxígeno y nutrientes en aguas profundas, con consecuencias para la cadena alimentaria y el sector pesquero.
Riesgo real de colapso de la AMOC: qué dice la ciencia y el IPCC
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) concluyó en 2021 que un colapso total antes de 2100 era «muy improbable». No obstante, investigaciones recientes citadas por Click Petróleo e Gás advierten de un aumento del riesgo bajo escenarios de altas emisiones.
Algunos especialistas, como el oceanógrafo Stefan Rahmstorf, han alertado de la proximidad de un posible punto de no retorno. Otros expertos insisten en que los modelos climáticos aún presentan una elevada incertidumbre en cuanto a plazos y magnitud del fenómeno.