Los expertos claman por una solución: un extraño animal híbrido de gran tamaño pone en riesgo al lobo ibérico
En los últimos años, la presencia de híbridos entre lobos y perros en España ha encendido las alarmas de conservacionistas y expertos en fauna salvaje.
Este fenómeno, cada vez más frecuente, amenaza la integridad genética del lobo ibérico y altera su comportamiento natural, generando un desafío urgente para la gestión de la especie en territorios como la Comunidad de Madrid, Castilla y León y Extremadura.
Lobo ibérico en peligro: cómo los híbridos de lobos y perros amenazan su supervivencia
Según el estudio El impacto negativo de la introgresión genética en ‘Canis lupus signatus’ publicado en Posmodernia por Isidro Borrego Navalón, la presencia de genes de perro doméstico en el lobo ibérico constituye un factor de riesgo para la conservación de la especie.
Isidro Borrego es diplomado en Ciencias Empresariales y un experimentado cazador y amante de la naturaleza, además de autor de numerosos estudios, ponencias y publicaciones sobre el lobo ibérico y otras especies cinegéticas en medios especializados.
También ha publicado libros como Rebecos, cantiles y recuerdos (2013), Prisioneros del vértigo (2023), A solas con el lobo. Cuarenta años de historias loberas (2021) y A vueltas con los lobos. Continuación de cuarenta años de historias loberas (2022).
En su análisis, Borrego señala que la mezcla genética puede dar lugar a individuos con características físicas y comportamentales distintas a las del lobo ibérico. Entre los rasgos más frecuentes se encuentran la aparición de orejas caídas, deformidades o displasias, un mayor peso corporal y una menor evitación del contacto humano.
Consecuencias de los híbridos de lobos y perros en la conservación del lobo ibérico
Según Borrego, la incorporación de genes externos puede aportar mayor variabilidad genética, algo clave para hacer frente a cambios ambientales. En el caso del lobo ibérico, se ha observado que ciertos genes procedentes del perro podrían contribuir a una mejor respuesta inmunitaria y a mejoras en algunas funciones neurológicas.
Por otro lado, el principal riesgo es la dilución genética, es decir, la pérdida progresiva de rasgos propios de la especie. Esto resulta especialmente preocupante en las poblaciones meridionales, donde la diversidad genética ya es limitada. A ello se suma la posibilidad de una pérdida funcional si la hibridación afecta a comportamientos esenciales para la supervivencia.
Problemas asociados a los híbridos recientes
La presencia de genes de perro está modificando de forma visible el fenotipo del lobo ibérico. Entre los cambios más frecuentes se encuentran el aumento del pelaje negro, la aparición de orejas caídas, deformidades o displasias, un mayor peso corporal y una menor evitación del contacto humano.
Estos híbridos pueden llegar a pesar entre 8 y 10 kilos más que un lobo ibérico puro, lo que les confiere una ventaja física notable. En algunos casos, los machos de mayor tamaño logran imponerse con facilidad a los machos alfa de las manadas.
En su estudio, Isidro Borrego señala que también se observan cambios a nivel reproductivo: aumentan las camadas con mayor número de crías, más hembras entran en celo dentro de cada grupo y, en conjunto, la población híbrida tiende a crecer de forma acelerada.
Por último, Borrego destaca que es necesario «la implementación de un plan de extracción de híbridos, abatir ejemplares con rasgos no compatibles con la especie y capturar sospechosos para análisis genéticos, con el fin de proteger la identidad genética del lobo ibérico».