Jesús Calleja lo tiene claro: el pueblo medieval de Burgos para recorrer a pie que hay que visitar «una vez en la vida»
Hay un pueblo medieval de Burgos que, encajado en la roca, parece detenido en el tiempo de algún relato literario. Sus calles de piedra, sus casas escalonadas y el sonido constante de agua que lo atraviesa lo convierten en uno de los destinos más originales de toda Castilla y León.
El aventurero, alpinista y presentador de la TV española Jesús Calleja lo destacó en redes sociales como un lugar que merece una visita «al menos una vez en la vida». Como uno podrá imaginarse, son pocos los pueblos medievales que despiertan una impresión tan inmediata nada más cruzar su entrada.
¿Cuál es el pueblo medieval de Burgos que Calleja recomienda visitar?
Orbaneja del Castillo, localidad del municipio de Valle de Sedano, es el enclave al que apunta Calleja en uno de sus últimos videos. Con apenas 50 habitantes censados, este pequeño núcleo kárstico forma parte del Geoparque Mundial UNESCO de Las Loras y fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1993.
Su mayor atractivo es un fenómeno natural poco habitual en la península: una cascada que atraviesa literalmente el casco urbano. El agua brota de la Cueva del Agua, recorre el pueblo en varios saltos y cae unos 20 metros hasta el río Ebro.

En primavera, cuando el caudal sube tras las lluvias, la cascada multiplica su fuerza y el pueblo cobra otra dimensión. Quienes lo visitan quedan atónitos y eso se puede ver en la reacción de Jesús Calleja en el video: «Os recomiendo que hagáis lo mismo, porque vais a flipar», manifestó.
El pueblo se asienta sobre estrechas terrazas de roca toba, a distintas alturas sobre el río. Lo que hay que aclarar, para aquellos que anden «motorizados», es que no hay acceso para vehículos al interior. Las callejuelas son tan estrechas y empinadas que el único modo de recorrerlas es a pie, pausa a pausa.
¿Por qué vale la pena conocer en detalle la historia de Orbaneja del Castillo?
Orbaneja tiene una historia larga. Durante la Edad Media convivieron en él mozárabes, cristianos y judíos. Los Templarios establecieron allí el Hospital de San Albín, una parada en la ruta alternativa al Camino de Santiago que cruzaba el norte de Burgos.
Entre sus edificios sobresalen la Casa de los Canes (con canecillos románicos reutilizados en su fachada), la Casa Fuerte (atribuida a los Marqueses de Aguilar) y la Casa de los Pobres, un hospital del siglo XVI que todavía se conserva en pie.
Y si de topónimos hablamos, el propio nombre del pueblo tiene su explicación en el paisaje. Las formaciones de roca caliza en la orilla del Ebro recuerdan tanto a las ruinas de un castillo que, aunque ese castillo nunca existió, quedó simplemente grabado allí en el nombre.
¿Qué más hay para ver en este pueblo medieval de Burgos?
Para quienes ya se hayan deleitado con la cascada, Orbaneja ofrece varios puntos de interés que justifican la visita por sí solos. La Cueva del Agua, donde nace el arroyo que alimenta la cascada, puede visitarse con guía.
Aguas abajo, las pozas de tonos turquesas y verdosos que forma el río son una de las imágenes más fotografiadas del lugar (el baño está prohibido). Desde los miradores que bordean el Cañón del Ebro es posible avistar buitres leonados y otras rapaces en vuelo sobre el desfiladero.
En las Eras del pueblo se conservan también las chozas de piedra: construcciones circulares sin argamasa que los vecinos usaban como graneros y como refugio durante las tormentas. Son uno de los mejores ejemplos de arquitectura popular de la provincia de Burgos.
El Geoparque de Las Loras y el Cañón del Ebro
Para concluir, hay que remarcar que Orbaneja forma parte del Geoparque Mundial UNESCO de Las Loras, un territorio que protege el paisaje kárstico del norte de Burgos y el sur de Palencia.
Millones de años de erosión sobre roca caliza han dado forma a los cañones, cuevas y formaciones de toba que definen el entorno.
El Cañón del Ebro, que bordea el pueblo por el sur, es el elemento más imponente del conjunto. El sendero GR-99 discurre por las alturas y ofrece vistas que sorprenden por su escala: el río se encaja decenas de metros por debajo entre paredes verticales de piedra gris.
A pocos kilómetros de Orbaneja se encuentran los pueblos de Escalada y Valdelateja, también con restos medievales. Los tres juntos dibujan uno de los recorridos más completos del norte burgalés, con el Ebro como hilo conductor a lo largo de todo el trayecto.