Conmoción entre los arqueólogos tras descubrir bajo una calzada en Eslovenia un monumento funerario del Imperio romano jamás visto en todo el mundo

Un equipo de arqueólogos halló, durante las obras del nuevo centro de transporte de pasajeros de Liubliana, un monumento funerario del Imperio romano que los especialistas describen como «un ejemplar sin precedentes en Eslovenia».
La pieza apareció en una zanja junto a la antigua calzada que unía la ciudad romana de Emona con Celeia, la actual Celje. Según el Museo y las Galerías de la Ciudad de Liubliana (MGML), que estuvo a cargo de la excavación, el monumento cayó de su emplazamiento original y quedó junto al cruce entre las calles Slovenska y Masaryk.
El hallazgo forma parte de la necrópolis norte de Emona, la ciudad romana que precedió a la actual Liubliana y que en los últimos días entregó numerosos restos con nueva información sobre su pasado.
¿Qué encontraron los arqueólogos bajo la calzada de Liubliana, en Eslovenia?
Aunque conserva casi toda su estructura, el monumento funerario quedó muy fragmentado tras la caída. Antes de levantarlo, un equipo de restauradores lo protegerá para evitar daños adicionales durante el traslado. Actualmente, el equipo a cargo de las obras trabaja bajo temperaturas veraniegas poco habituales para la región.
El monumento está tallado en piedra caliza de Nabresina, extraída de una cantera cercana a Trieste, según RTV Slovenija. Tiene forma de edícula, con dos columnas laterales, y estaba rematado por dos esculturas de leones en la parte superior.
La inscripción del monumento se conservó casi completa. Los especialistas la fechan en la primera mitad del siglo I d. C. y la vinculan con el enterramiento de un colono de origen itálico de posición social elevada. La práctica funeraria fue la incineración, con un ajuar típico de esa comunidad.

Bojan Djurić y Andrej Gaspari, del Departamento de Arqueología de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Liubliana, participaron en el análisis de la pieza.
Lo que se sabe del hallazgo único en Eslovenia
«Es el único ejemplar de este tipo de monumento funerario, o estela funeraria, en el territorio de la actual Eslovenia», explicó Matjaž Jenko.
Jenko dirige la excavación para el Grupo STIK, la empresa arqueológica a cargo de los trabajos de campo. Bernarda Županek, conservadora de antigüedades del Museo de la Ciudad de Liubliana, prevé que la pieza se restaure y pase a integrar la colección permanente de la institución.
Antes de eso, el Centro de Restauración del Instituto para la Protección del Patrimonio Cultural de Eslovenia se encargará de estabilizar el monumento.
¿Cómo era la antigua necrópolis romana de Liubliana?
Emona fue fundada hacia el año 14 d. C. por los emperadores Augusto y Tiberio, según Culture.si, el portal cultural del Ministerio de Cultura de Eslovenia.
La ciudad contó con calles empedradas, casas de piedra y un sistema de saneamiento, y llegó a tener entre 3.000 y 5.000 habitantes, sobre todo agricultores, propietarios y comerciantes.
Sin embargo, el asentamiento sufrió distintos reveses en los siglos III, IV y V, y quedó abandonado hacia el siglo VI, en paralelo a la caída del Imperio romano de Occidente. Su necrópolis norte, bajo la actual Liubliana, sigue aportando hallazgos sobre la vida y la muerte de sus antiguos habitantes.