La reflexión de Oscar Wilde, poeta y dramaturgo irlandés, sobre la infancia: «El mejor medio para hacer buenos a los niños es hacerlos felices»
Cuando un niño se porta mal, la reacción de los adultos suele centrarse en corregir lo que acaba de hacer. Sin embargo, también cabe preguntarse cómo se encuentra, qué necesita o qué ha ocurrido antes. Justamente, esa mirada hacia su bienestar permite acercarnos a una reflexión de Oscar Wilde sobre la infancia.
«El mejor medio para hacer buenos a los niños es hacerlos felices», escribió el autor irlandés en la revista The Woman’s World. Lo curioso de la frase es que vincula la educación moral con la felicidad infantil y propone pensar qué lugar ocupa la alegría cuando intentamos enseñar a convivir.
Por increíble que parezca, esta cita que hoy encajaría en una conversación entre padres, se publicó en diciembre de 1887, al comentar una iniciativa vinculada a los niños. Recuperar ese contexto ayuda a entender una idea que, aislada, podría confundirse con concederles cualquier deseo.
La frase de Oscar Wilde que apuesta por una infancia feliz para los niños
Otros genios como Kant se pronunciaron sobre la infancia, pero lo sorprendente de la cita de Wilde es su apuesta directa por la alegría, en un momento donde ese tipo de educación no estaba tan a la moda.
En concreto, la reflexión aparece en Literary and Other Notes—II, un texto publicado en la revista The Woman’s World, que Wilde dirigía. En sus últimas líneas animaba a los lectores a interesarse por la Ministering Children’s League, asociada a Lady Meath.
De hecho, el escritor mencionaba también The Young Knight, un diseño de Walter Crane realizado para aquella organización. Inmediatamente después introducía su afirmación sobre los niños y añadía que la felicidad le parecía una parte esencial del proyecto de Lady Meath.
Es decir, la cita de Wilde pertenece a un comentario favorable sobre una iniciativa de finales del siglo XIX. Sólo poniéndola en contexto se puede utilizar sin confundirla con dejar a los niños hacer lo que quieran.
Cómo aplicar la reflexión de Oscar Wilde sobre la infancia en tu vida familiar
Una forma de aplicar hoy esa idea consiste en revisar las situaciones cotidianas. Por ejemplo, cómo hablamos después de un error, cuánto escuchamos y qué momentos compartimos sin exigir resultados.
Una buena forma de empezar a cambiar las cosas es leer juntos o interesarse por un juego, ya que son maneras concretas de prestar atención.
También se puede mantener una norma sin convertir la corrección en una humillación. Si un niño rompe algo durante una discusión, puedes pedirle que ayude a recoger y reparar el daño mientras se escucha lo ocurrido.
Desde esta interpretación de Wilde, hacer felices a los niños incluye ofrecer afecto y límites comprensibles; no dejarles hacer lo que quieran en todo momento. La decisión correcta no es evitar rabietas a costa de que hagan y deshagan a su antojo.
Quién es Oscar Wilde, el dramaturgo irlandés que apostó por la crítica social
Oscar Wilde nació en Dublín el 16 de octubre de 1854. Estudió en el Trinity College y en el Magdalen College de Oxford, y destacó como poeta, narrador, ensayista y dramaturgo por su ingenio y su mirada crítica sobre las convenciones sociales.
Entre sus obras figuran El retrato de Dorian Gray, La importancia de llamarse Ernesto y El príncipe feliz y otros cuentos. Se casó con Constance Lloyd y tuvo dos hijos, Cyril y Vyvyan.
En 1895 fue condenado a dos años de trabajos forzados por relaciones homosexuales, perseguidas por la legislación británica. Tras salir de prisión se instaló en Francia. Murió en París el 30 de noviembre de 1900, a los 46 años.