Desconcierto entre los científicos: el ADN de una momia boliviana de 700 años revela que la bacteria de la escarlatina ya circulaba en América antes de Cristóbal Colón
Los restos, datados entre 1283 y 1383, pertenecieron a un joven que vivió en la región.
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El ADN extraído del diente de una momia del altiplano boliviano permitió reconstruir el genoma de Streptococcus pyogenes, la bacteria asociada a la escarlatina. Según un estudio publicado en la revista Nature Communications, el hallazgo confirma que el patógeno ya circulaba en América antes de la llegada de Cristóbal Colón.
Los restos corresponden a un joven de entre 18 y 25 años que vivió en el Altiplano boliviano durante el Período Intermedio Tardío, entre los años 1283 y 1383.
El equipo de investigación halló los restos en una chullpa, una torre funeraria típica de la región andina. Hoy se conservan en el Museo Nacional de Arqueología (MUNARQ), en La Paz.
¿Quién era el joven momificado hallado en el altiplano boliviano?
El análisis de isótopos estables en el colágeno óseo indicó que el joven llevaba una dieta basada sobre todo en maíz, con un aporte limitado de proteína animal. Ese patrón alimentario es compatible con un modo de vida sedentario y agrícola, típico de las comunidades del Altiplano durante esa época.
Los restos también muestran signos de modificación craneal intencional, una práctica habitual entre distintos pueblos andinos precolombinos, y evidencia de infecciones localizadas alrededor de las raíces dentales. Ninguna de esas marcas está relacionada de forma directa con la infección por Streptococcus pyogenes detectada en el diente.
El genoma de la escarlatina reconstruido a partir del diente de la momia boliviana
El equipo aplicó secuenciación metagenómica de alto rendimiento sobre el ADN del diente y logró reconstruir más del 99 % del genoma bacteriano. La proporción de ADN humano recuperado de la muestra fue baja, cercana al 2 %, algo habitual en restos momificados de varios siglos.
El análisis del ADN mitocondrial del individuo lo situó dentro del haplogrupo B2, propio de la ascendencia nativa americana. Ese dato, sumado a la datación por radiocarbono, descarta que la bacteria llegara al organismo tras la conquista y confirma su presencia en América antes del desembarco de Cristóbal Colón en 1492.
La cepa boliviana ocupa una posición genética casi aislada en el árbol evolutivo de la bacteria
El análisis filogenético bayesiano situó la divergencia de la cepa boliviana respecto de todas las demás conocidas hace unos 10.270 años. Se trata de una posición muy alejada del resto del árbol genealógico de Streptococcus pyogenes, lo que sugiere que podría representar un linaje ya extinto o una rama que todavía no se muestreó en ningún otro punto del planeta.
La mayoría de los linajes modernos de la bacteria, en cambio, se diversificaron en los últimos 5.500 años, un período que coincide con grandes cambios en la estructura de las poblaciones humanas. Antes de este hallazgo, los genomas antiguos más parecidos aparecieron en Europa y en África, con una antigüedad de hasta 4.000 años.
¿Por qué la cepa boliviana no causaba la escarlatina más grave?
El genoma conservó los genes centrales de virulencia de la bacteria, como las proteínas M y T y la cápsula de ácido hialurónico, prácticamente intactos desde hace setecientos años. Sin embargo, la cepa carecía de tres toxinas (SpeA, SpeC y SSA) que hoy están asociadas a los casos más graves de escarlatina, entre ellos la erupción cutánea característica de la enfermedad.
Esas tres toxinas suelen estar codificadas en fagos, virus que infectan bacterias y les transfieren genes nuevos. Su ausencia, junto con la configuración genética hallada en la región del genoma que regula la adhesión a los tejidos, apunta a una cepa más adaptada a infecciones de garganta que a la escarlatina con erupción típica de las versiones modernas.
El genoma antiguo también incluía dos genes de resistencia a antibióticos, lmrP y mef(E), que hoy protegen a algunas cepas modernas frente a fármacos como los macrólidos. Su presencia siglos antes del uso clínico de antibióticos confirma que esos genes no se originaron por la exposición a fármacos humanos, sino que ya existían en la bacteria de forma natural.
La cautela del equipo de Eurac Research sobre el origen americano de la bacteria
Un equipo del Instituto de Estudios sobre Momias de Eurac Research, en Bolzano (Italia), publicó el estudio en abril de 2026. Sus autores remarcan que el hallazgo amplía las herramientas disponibles para detectar patógenos en restos antiguos, aunque advierten que las observaciones actuales todavía no alcanzan para confirmar con certeza el origen americano del patógeno.
La comparación con los genomas antiguos hallados en Europa y África muestra que todavía faltan muestras de otras regiones del planeta para reconstruir con precisión la historia evolutiva de la bacteria.