Pantrucu receta: tradicional asturiana paso a paso


Pantrucu receta tradicional asturiana, paso a paso para disfrutar de este clásico de manera fácil en casa.
Receta de sangre con tomate
Sangre de pollo encebollada
Magdalenas caseras de la abuela
En Asturias, hablar de pantrucu es hablar de cocina de pueblo, de matanza y de aprovechar absolutamente todo lo que da el cerdo. Este plato, humilde en su origen, siempre estuvo ligado a las familias que en invierno elaboraban chorizos, morcillas y demás embutidos. El pantrucu se preparaba con la sangre del cerdo, pan y un par de ingredientes sencillos, y lo curioso es que con tan poco se conseguía un bocado sabroso y contundente, perfecto para dar fuerza en los días fríos.
Recordamos a la abuela haciendo pantrucu en la cocina de leña. Batía la sangre con calma, añadía el pan y el tocino, y lo mezclaba todo en un barreño enorme. Decía que el secreto estaba en hacerlo despacio y con las manos, porque así se notaba la textura. Y tenía razón: al final salían unos rollos compactos y llenos de sabor que luego se cortaban en rodajas para freír o se añadían al potaje de berzas.
Ingredientes (para unas 4 personas)
Cómo hacerlo paso a paso
- Preparar la base
Si usas sangre fresca, bátela bien para que quede homogénea. Si está coagulada, tritúrala o deshazla con cuidado. Mientras, pon el pan duro en remojo con agua o leche, y luego escúrrelo. - Mezclar los ingredientes
En un cuenco grande mezcla la sangre, los huevos batidos, el tocino, los ajos y el perejil picados. Añade el pan poco a poco, hasta que la masa tenga cuerpo. Tiene que quedar manejable, ni demasiado líquida ni demasiado seca. - Formar los rollos
Tradicionalmente se envolvía en tripa de cerdo, pero hoy en día basta con darle forma de rollo con papel de cocina resistente o film, y atarlo bien con hilo de cocina. - Cocer el pantrucu
Pon los rollos en agua con sal y cuécelos durante unos 30 minutos. Verás cómo se compactan. Déjalos enfriar antes de retirarles el envoltorio. - Acabado
Aquí puedes elegir: cortarlos en rodajas y freírlas en aceite de oliva, hasta que queden doradas por fuera y jugosas por dentro, o añadirlas directamente a un potaje de berzas, donde se empapan del sabor del guiso.
Consejos caseros
- El perejil y el ajo no deben faltar: equilibran el sabor fuerte del tocino y la sangre.
- Si te gustan con un toque más rústico, no tritures demasiado las almendras del pan: la textura se agradece.
- Y un detalle importante: mejor comerlos recién hechos, aunque en guiso aguantan de maravilla al día siguiente.
Un plato con raíces
El pantrucu es uno de esos platos que cuentan historias. Lo que nació como una manera de aprovechar lo que había, hoy es símbolo de la cocina asturiana más auténtica. Sencillo, sabroso y con ese punto casero que recuerda a la cocina de leña y a las comidas en familia.