Un informe del Gobierno admite un año después que los planes de emergencia ante la DANA estaban obsoletos
"No reflejan la situación existente, ya que se redactaron en el periodo 2003-2005", reconoce
Los planes analizarán cómo evolucionarían las riadas y viviendas y servicios esenciales afectados
Un informe del Gobierno de Pedro Sánchez admite, más de un año después de la DANA, que los planes de emergencia ante inundaciones de las presas de la Confederación Hidrográfica del Júcar, dependiente del Ejecutivo socialista, estaban obsoletos. «No reflejan la situación existente actualmente, ya que se redactaron en el periodo 2003-2005», lamenta el documento de la administración central.
La Dirección General del Agua dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de Sara Aagesen ha licitado un contrato para la «revisión, actualización y trabajos para la implantación de los planes de emergencia de las presas de titularidad estatal explotadas por la Confederación Hidrográfica del Júcar».
Como paso preliminar para esta contratación, el Ejecutivo ha presentado una memoria justificativa, necesaria siempre en este tipo de procedimientos. Ese documento valora si es adecuado gastar dinero público en una empresa externa para que realice la «revisión y actualización de los planes de emergencia, y la elaboración o adecuación en su caso de los correspondientes proyectos de implantación de las 21 presas de titularidad estatal explotadas por la Confederación Hidrográfica del Júcar» para «dar cumplimiento a la normativa vigente en materia de seguridad».
Y la propia memoria admite que «existen motivos para adecuar, en mayor o menor medida, los 21 Planes de Emergencia elaborados» en las «presas existentes en la cuenca del Júcar». Explican que se debe a que «no reflejan la situación existente actualmente, ya que se redactaron en el periodo 2003-2005».
Protocolos con más de 20 años
Es decir, que los protocolos ante emergencias se elaboraron hace más de 20 años. Esos son los que existían en esas instalaciones durante la DANA de la provincia de Valencia del pasado 29 de octubre de 2024, en la que hubo 229 fallecidos, y por la que dimitió el que fuera presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón.
Tras reconocer la obsolescencia de los planes de emergencia, el Gobierno propone hacer ahora un trabajo de estudio de las zonas inundables por la rotura de una presa, como la que las autoridades temían que sucediera en la instalación de Forata.
Y es que la presa de Forata fue uno de los puntos críticos que centró la atención de los integrantes del centro de coordinación de emergencias (CECOPI) por la cantidad de agua que estaba acumulando y su posible rotura. Finalmente, la presa resistió y la tragedia aconteció por el desbordamiento del barranco del Poyo.
Los nuevos planes actualizarán «todas las afecciones en la zona potencialmente inundable desde el inicio de la avería grave o la rotura para todas las hipótesis de cálculo hasta el final de la llanura de inundación», reconocen los pliegos del contrato mencionado.
Los nuevos planes, hasta ahora obsoletos, deben indicar «las viviendas potencialmente inundables, así como todas las infraestructuras básicas afectadas (caminos, carreteras, autopistas, ferrocarriles, líneas eléctricas, etc.) de forma que sean fácilmente identificables y visibles en los documentos del Plan de Emergencia».
El objetivo, según estos pliegos, es «simplificar los trabajos y facilitar a Protección Civil delimitar el alcance de la afección dentro de la zona urbanizada que lo contiene y así identificar las afecciones de forma precisa». Un trabajo que facilitaría la acción de los efectivos de emergencias ante tragedias como la gota fría que asoló la provincia de Valencia el pasado mes de octubre.
El trabajo, que lleva más de 20 años sin hacerse, también incluirá una cartografía en dos dimensiones (2D) de las zonas de inundación potencial: «Debe reflejar el estado actual de ocupación, principalmente en lo referente a viviendas, instalaciones en las que sea previsible la presencia de personas (industrias, locales comerciales, etc.) y servicios esenciales».
Dentro de esas simulaciones por ordenador, se preverán también los «tiempos de propagación de la avenida, datos de calados, velocidades y otras variables hidráulicas que se consideren de interés y evaluación de los riesgos potenciales para las distintas hipótesis de cálculo».
Incumplimiento de la normativa
El Gobierno admitió también hace unas semanas, como publicó OKDIARIO, que no sólo están obsoletos los planes de emergencias, sino que la presa de Forata, en el foco durante la fatídica DANA del 28 de octubre de 2024, incumplía la normativa de revisión de la seguridad
«La periodicidad establecida para estas revisiones en el caso de las grandes presas de categoría tipo A, como es la presa objeto del pliego que nos ocupa, es de 5 años o menor. La Segunda revisión y análisis general de seguridad de la presa y embalse de Forata se redactó en 2017, por lo que se supera la periodicidad establecida», admitió la CHJ. Por tanto, se incumplía la normativa durante la gota fría del año 2024.
El organismo dependiente de Transición Ecológica destacaba que «la presa de Forata es una infraestructura hidráulica crítica» y que «para una perfecta explotación de la presa, resulta evidente la necesidad de mantener en perfecto estado de funcionamiento dicha infraestructura, así como garantizar su seguridad, para lo cual es necesario llevar a cabo una serie de revisiones periódicas en las que se compruebe que la seguridad de la infraestructura tiene una garantía razonable con los procedimientos de seguimiento habituales reflejados en los informes, que la explotación es, asimismo, segura y conforme con las Normas de Explotación aprobadas y que se cumplen las obligaciones que la Instrucción, Reglamento y la Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones y demás normativa vigente, establecen al respecto».