Suena atroz, pero la biología lo avala: la isla donde las tortugas hembra se suicidan por el acoso de los machos
En una isla del lago Prespa en Macedonia del Norte, un fenómeno biológico inquietante ha encendido las alarmas entre científicos y conservacionistas: las hembras de tortuga Hermann están siendo empujadas al límite físico y demográfico por el acoso reproductivo de machos.
En lugares donde la proporción de machos supera ampliamente a la de hembras, las tortugas acosadas se enfrentan a un destino trágico que amenaza la continuidad de su población insular.
Este caso, documentado en un estudio publicado en la revista Ecology Letters, describe cómo la presión sexual extrema puede conducir a lo que los investigadores llaman un «vórtice de extinción».
Acoso reproductivo en el lago Prespa: cómo los machos están poniendo en riesgo a las tortugas de Hermann hembra
La población de tortugas Hermann (Testudo hermanni) en la isla de Golem Grad, dentro del lago Prespa, muestra un sesgo de sexos alarmante: hay aproximadamente 19 machos por cada hembra, según investigadores citados en People.
Esta desproporción crea un entorno donde las hembras son objeto de acoso físico constante por parte de múltiples machos, que las persiguen, montan, muerden y empujan con tal insistencia que algunas terminan lanzándose por los acantilados.
La investigación, liderada por el ecólogo Dr. Dragan Arsovski, basa sus conclusiones en 16 años de datos de captura y recaptura de tortugas en la isla. Los científicos documentaron que las hembras acosadas tienen tasas de reproducción reducidas y supervivencia anual menor que los ejemplares de poblaciones musulmanas cercanas, lo que agrava aún más el declive demográfico.
Este patrón de acoso no es un comportamiento aislado y anecdótico. Los machos no solo intentan aparearse con insistencia, sino que también infligen lesiones copulativas, y tres cuartas partes de las hembras de la isla exhiben marcas genitales provocadas por los intentos repetidos de cópula.
Predicciones de extinción: últimas hembras y el «vórtice de extinción» de estas tortugas
Los investigadores advierten que la dinámica poblacional podría llevar a un colapso completo de la población de hembras si las tendencias actuales persisten.
El estudio predice que la última tortuga hembra reproductiva de Golem Grad podría desaparecer alrededor de 2083, debido a la combinación de estrés, lesiones, baja reproducción y mortalidad causada directa o indirectamente por el acoso de machos.
Los autores describen este proceso como un «vórtice de extinción», un ciclo demográfico negativo en el que las hembras heridas y debilitadas no pueden reproducirse adecuadamente, lo que reduce aún más su presencia en la población adulta y amplifica el sesgo de sexos inicial.
Este fenómeno, aunque teorizado en demografía de poblaciones, es inusual en ambientes naturales sin intervención humana directa, según apuntan algunos expertos citados en People.
Aunque algunos machos también pueden caer del terreno escarpado y morir, el número de fallecimientos femeninos es significativamente mayor, lo que sugiere que el acoso reproductivo tiene consecuencias direccionales y no simétricas entre sexos.
Este caso subraya cómo condiciones demográficas internas y conductas reproductivas pueden desencadenar una trayectoria de riesgo hacia la extinción. El desequilibrio de sexos, el acoso persistente y sus efectos acumulativos constituyen una amenaza real para la continuidad de esta población única de estos reptiles en el lago Prespa.