VOX EN EL PAÍS VASCO

Los cachorros de Otegi ponen en la diana a la portavoz de Vox: «Es la primera vez que atacan mi negocio»

Vox señala a Ernai, las juventudes de Sortu, como responsables de la pintada

La portavoz de Vox, Amaia Martínez, denuncia la impunidad de los ataques

Vox País Vasco, Amaia Martínez
Paula Ciordia

«Es la primera vez que atacan mi negocio», señala la portavoz de Vox, Amaia Martínez, en el País Vasco a OKDIARIO. En la madrugada del día de Reyes, los cachorros de Otegi vandalizaron la armería que su marido regenta en el barrio de Adurza, en Vitoria. Una pintada en vasco con el mensaje de «faxismoaren aurka» (contra el fascismo), que demuestra «la impunidad con la que actúa» la extrema izquierda, señala Martínez.

«Es la normalización de la violencia en el País Vasco de nuevo», explica a nuestro diario la portavoz de Vox, recordando que el pasado diciembre, cientos de jóvenes convocados por Ernai, las juventudes de Sortu, se manifestaron a favor de la independencia con el lema «antifascismo» y «anticapitalismo», quemando una bandera de España.

Según Vox, mientras la violencia en las calles por parte de los grupúsculos proetarras se hace cada vez más presente, «el apoyo a las formaciones constitucionalistas en País Vasco aumentó considerablemente en las pasadas elecciones».

Vox sube en el País Vasco

Martínez representa el único escaño de Vox en el parlamento vasco. Pero en los últimos comicios su candidatura sumó un total de 21.396 votos –más de 4.000 papeletas más que en 2020–. Una tendencia que ratifica el crecimiento que también experimentó el PP, que logró un escaño más –pasando de 60.650 a 97.149 votos–.

Pese a ello, el Parlamento vasco, capitaneado por el PNV, optó por volver a imponer un «cordón sanitario» a Vox: «Validan a Bildu y nos penalizan a nosotros, que no llevamos a terroristas en las listas».

Para Martínez el ataque sufrido en su negocio familiar es un reflejo de la hostilidad que vive en la cámara con el propio consejero de Seguridad del Gobierno vasco, Bingen Zupiria (PNV), quien equiparó a Vox con las juventudes de GSK y Ernai, tras que la de Abascal pidiera condenar la violencia callejera de estos grupos. «Para el PNV que Vox coloque una mesa informativa en Mondragón o Rentería es una provocación –alerta Martínez– cuando es un derecho democrático que se intenta censurar».

Mientras tanto, para Vox, la decisión del Gobierno vasco de sacar a la luz la nacionalidad de los delincuentes es «un triunfo» de su formación: «Tenemos un escaño, pero somos ya una fuerza que condiciona la política», resalta con orgullo Martínez.

Las consecuencias de ello las vive en primera persona la líder vasca de Vox. «Desde hace unos meses, los servicios de contravigilancia que velan por mi seguridad han aumentado. Hay un riesgo real, porque la extrema izquierda vive en la impunidad», reconoce a OKDIARIO.

Para Martínez, este tipo de acciones vandálicas como la pintada a la tienda «sólo buscan ganar publicidad entre ellos»: «Están cogiendo fuerza porque ven rédito político en ello».

Ante el revuelo generado por estas pintadas, este jueves, el lehendakari, Imanol Pradales, ha condenado el ataque defendiendo «la libertad, el reconocimiento del otro y el respeto al diferente». «Son la base de la democracia, aunque sea diametralmente opuestas a la nuestra», ha sostenido en su red social de X. Pese a ello, Vox sostiene que las pintadas se han podido realizar con su «beneplácito», culpando también al consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, y al PSOE, que no lo ha condenado.

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