Almejas en salsa verde: receta vasca tradicional

¿Quieres probar un delicioso plato con sabor a mar? Anota los pasos para preparar estas almejas en salsa verde.
Almejas a la marinera
Almejas a la andaluza
Almejas al ajillo
Hay platos que huelen a verano, a terraza frente al mar y a pan recién cortado esperando mojar en la salsa. Las almejas en salsa verde son exactamente eso: sencillez bien hecha y producto que habla por sí solo. No necesitan artificios ni técnicas complicadas; cuando la materia prima es buena, el resto fluye casi sin esfuerzo.
Lo primero, claro, son las almejas. Frescas, con la concha cerrada y ese olor limpio que recuerda a la brisa marina. Antes de cocinarlas conviene dejarlas en agua con sal un buen rato para que suelten la arena. Es un paso básico, pero si te lo saltas, lo notarás en el resultado. Y nadie quiere arruinar un plato tan especial por ir con prisas.
La salsa verde
La famosa salsa verde es una maravilla de la cocina tradicional: aceite de oliva, ajo picado, una cucharadita de harina para ligar, vino blanco y un poco de caldo de pescado. Nada más. El perejil fresco, bien picado al final, es el que le da ese color vibrante y ese aroma tan reconocible. Cuando las almejas se abren y sueltan su jugo en la sartén, la salsa se transforma. Se vuelve más intensa, más marina, más irresistible.
El truco está en no pasarse con la cocción. Las almejas solo necesitan unos minutos para abrirse. En cuanto lo hagan, están listas. Si las dejamos demasiado tiempo al fuego, se vuelven duras y pierden esa textura jugosa que las hace tan especiales. Aquí menos es más, siempre.
Otras ideas
Este plato tiene muchas “primas hermanas” repartidas por distintas culturas. Si te gusta el formato más caldoso, te encantará la Sopa de almejas tradicional, perfecta para los días en los que apetece algo reconfortante y caliente. Es de esas recetas que abrazan desde dentro y que convierten un ingrediente humilde en algo memorable.
Si miramos hacia Estados Unidos, encontramos otra versión muy popular: la Clam chowder (sopa americana de almejas). Mucho más cremosa, con patata y nata, es contundente y sabrosa, ideal para los amantes de los platos más densos. Es curioso cómo un mismo ingrediente puede adaptarse a estilos tan diferentes y seguir brillando.
En muchas casas costeras este plato se sirve en el centro de la mesa, para compartir. No es raro ver a todo el mundo compitiendo amistosamente por la última almeja y, sobre todo, por la última cucharada de salsa. El pan es imprescindible. Literalmente, imprescindible. Sin él, te perderías la mitad de la experiencia.
Para quienes prefieren un punto más intenso y algo más especiado, existe otra opción muy conocida: las Almejas a la marinera estilo Karlos Arguiñano. Aquí entran en juego el tomate y el pimentón, aportando un sabor más profundo y ligeramente picante. Es otra forma de rendirse al encanto de este marisco, con un carácter distinto pero igual de apetecible.
Nutrición
Además de deliciosas, las almejas son bastante interesantes desde el punto de vista nutricional. Aportan proteínas de calidad y minerales como hierro y zinc, y no son especialmente calóricas. Bien preparadas, encajan perfectamente en una alimentación equilibrada.
Al final, las almejas en salsa verde son eso: tradición, sencillez y sabor auténtico. Un plato que no necesita reinventarse porque ya funciona tal cual. Cada vez que lo pruebas, es como si el mar estuviera un poco más cerca.
DATOS
Tiempo de preparación: 30 minutos
Porciones: 4 personas
Información nutricional (aproximada por receta completa): 520–600 kcal totales (unas 130–150 kcal por ración, sin incluir pan)
Tipo de cocina: Cocina española tradicional / Mediterránea
Tipo de comida: Entrante o segundo plato ligero
Ingredientes:
Cómo preparar las almejas en salsa verde:
- Picar el perejil muy finamente hasta alcanzar dos cucharadas colmadas.
- Lavar bien las almejas y dejarlas en remojo en agua con sal un rato.
- Cocerlas al vapor, aparte, hasta que se abran. Reservarlas en un cuenco cubiertas con un paño húmedo.
- En una cazuela ancha y baja de altura, rehogar los dos ajos y la guindilla con un poco de aceite de oliva.
- Cuidar que no se dore el ajo, y cuando comience a moverse añadir la cucharadita de harina, moviendo rápidamente.
- De inmediato verter el vino blanco y subir el fuego para que se evapore el alcohol, y luego agregar el fumet de pescado caliente. La receta dice 250 ml, pero se le puede poner menos, de acuerdo con el espesor que se desee en la salsa.
- Hervir durante 30 segundos.
- A continuación, incorporar las almejas y mantener la intensidad del fuego.
- Espolvorear con el perejil y dejar cocer 10 minutos como mucho. Retirar la guindilla.

- Rectificar el punto de sal del conjunto. Hay que tener en cuenta que las almejas ya sueltan un caldo ligeramente sabroso, con sabor a mar.
- Servir.
Puedes servir estas almejas en salsa verde de inmediato, o refrigerarlas cuando enfríen, y darles un golpe de calor al servirlas. Es mejor hacerlas con antelación para que los sabores se asienten e intensifiquen, y recuerda sacar la guindilla para que no pique en exceso.
Sirve este plato como entrante o aperitivo y acompaña con rebanadas de pan para rebañar en la salsa, que queda buenísima.
