Tarta de queso Philadelphia y Mascarpone

Receta de Tarta de queso Philadelphia y Mascarpone
Receta de Tarta de queso Philadelphia y Mascarpone
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Esta exquisita tarta de queso Philadelphia y mascarpone es ideal para terminar una fiesta o comida en familia.

El secreto de este postre está en la combinación de ambos tipos de queso y el dulzor suave de la masa a base de galletas. Se puede aprovechar fría o templada y resulta ligera y muy fácil de hacer.

El Mascarpone proviene de la región italiana de Lombardía. Es un queso fresco elaborado con leche de vaca y tiene una mínima acidez; tradicionalmente en Italia lo consumen con algo de azúcar y lo utilizan para diversidad de postres y preparaciones.

Se puede conseguir queso Mascarpone en cualquier supermercado y lo bueno es que su cremosidad otorga a la tarta una textura especial.

Esta receta consigue una combinación perfecta; el punto crujiente de las galletas junto a la suavidad de la crema resulta una verdadera delicia para los sentidos.

Tarta de queso Philadelphia y Mascarpone

Ingredientes:

  • 1 tarrina de queso Mascarpone
  • Una tarrina de queso tipo Philadelphia
  • Galletas tipo María para la base
  • 200 ml. de nata
  • 3 huevos
  • 150 gr. de azúcar
  • 1 vaso de leche
  • 1 cucharada de maicena
  • Ralladura de 1 limón
  • Un poco de mantequilla para formar la base
  • Cómo preparar la tarta de queso philadelphia y mascarpone:

    1. Primero se prepara la base. Para ello, triturar las galletas y mezclarlas con un poco de mantequilla hasta formar una pasta homogénea. Utilizar para ello un mortero o una trituradora.
    2. En un molde para hornear cubrir la base con la pasta y aplastarla con una cuchara para que quede pareja y consistente. Encender el horno a 180º y meter la masa unos minutos. Retirar y reservar.
    3. A continuación, en una batidora incorporar el resto de ingredientes: el queso de ambos tipos, la nata, los huevos, el azúcar, la leche, la maicena y la ralladura de limón.
    4. Triturar todo durante unos minutos hasta que los ingredientes se integren y quede una crema uniforme.
    5. Esparcir la preparación por encima de la masa y luego introducir en el horno. Hornear a 180º hasta que la mezcla se vea cuajada. Para ello, pinchar con un palillo o la punta de un cuchillo y, si sale seco, la tarta está lista.
    6. Por último, enfriar y desmoldar. Si se desea comer bien fría, antes de cortar dejarla unas horas en la nevera.

    Sin dudas esta tarta resulta una delicia para el paladar. Su textura y sabor suave, gusta a adultos y pequeños. Anímate a prepararla, seguramente la integrarás a tu lista de postres favoritos.

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