La vida contemplativa y austera de los ermitaños, que en varias épocas de la historia ha vivido momentos de gran intensidad en Mallorca, parece que está llegando a su fin ante la falta de nuevas vocaciones. En la isla hay medio centenar de ermitas que en su momento han estado habitadas por eremitas y anacoretas. Hoy sólo hay una ermita en activo, la de la Santísima Trinidad en Valldemossa, y en ella resisten, no sin ciertas dificultades, los dos últimos ermitaños, los hermanos Pau y Biel. Son también los últimos ermitaños españoles en todo el país.
La evolución de la familia Bustamante en Mallorca refleja, según sus propios protagonistas, una historia de crecimiento constante desde mediados de los años noventa. Lo que comenzó como la llegada de unos pocos familiares dedicados al trile en la Playa de Palma se ha convertido, aseguran, en una extensa red familiar repartida por distintos puntos del litoral. "Llevamos más de 40 años en la Playa de Palma haciendo el trile. Nosotros no hacemos daño a nadie y respetamos el trabajo de la Policía Local de Palma", apunta.
Vox denuncia el "sectarismo" del alcalde separatista de la localidad de Esporles en Mallorca, Josep Ferrà (Més per Mallorca) que encargó a los llamados espías del catalán (Plataforma per la Llengua) vigilar la lengua que usan sus vecinos: “Es una auténtica deriva totalitaria impropia de una sociedad libre", afirma José Villanueva, coordinador de Vox en ese municipio de la Serra de Tramuntana de 5.000 habitantes. Para Villanueva, esta iniciativa para controlar y analizar qué idioma utilizan los vecinos en las calles del municipio representa "un nuevo episodio de obsesión ideológica y sectarismo lingüístico por parte de un alcalde que parece más preocupado por fiscalizar la lengua de los ciudadanos que por resolver los graves problemas que sufren las familias de Esporles".
Asombro, incredulidad y polémica en el puerto de Alcúdia tras una escena que muchos vecinos califican de "surrealista" y que ha generado una gran repercusión entre residentes y visitantes de esta conocida localidad de Mallorca. La tranquilidad habitual de la mañana de este viernes se vio completamente alterada cuando dos turistas protagonizaron una escena que dejó atónitos tanto a residentes como a visitantes.
La isla de Menorca ha sido escenario de un alarmante episodio de inseguridad ciudadana. Dos hombres de nacionalidad colombiana, de 34 y 28 años y miembros de bandas latinas rivales, sembraron el terror el pasado domingo 7 de junio tras protagonizar una brutal pelea a puñetazos en plena vía pública. El violento altercado, ocurrido a plena luz del día, se debió a un ajuste de cuentas por un enfrentamiento previo sucedido apenas unas horas antes. Los hechos se desencadenaron en las inmediaciones de la conocida plaza de Ses Palmeres, en el municipio de Ciutadella. Los implicados, ambos de gran corpulencia física, se agredieron de forma constante ante la mirada atónita de los peatones y conductores que transitaban por la zona en ese momento.
Con la temporada turística a pleno rendimiento, los episodios de desfase en la conocida zona de la Playa de Palma están a la orden del día. El último y surrealista acontecimiento ocurrió hace tan solo unos pocos días, dejando una estampa difícil de olvidar. Un hombre, completamente bajo los efectos del alcohol, fue grabado mientras se arrastraba por los suelos en plena vía pública con un único y ansiado objetivo: conseguir su trofeo de la noche, una última cerveza. Los hechos se desencadenaron en plena madrugada.
PSOE y separatistas de Mallorca rechazan dotar a la Guardia Civil de más medios contra el narcotráfico en el pleno del Consell celebrado en la jornada de este jueves en una moción presentada por Vox que ha salido adelante por el respaldo de sus socios de gobierno del PP. La consellera insular de Vox, Montse Amat, que ha defendido la moción, ha señalado que, "resulta escandaloso que PSOE y Més hayan votado en contra de mejorar las condiciones de trabajo de la Guardia Civil, de reforzar su seguridad jurídica, de reconocer la profesión de riesgo y de dotar a nuestros agentes de más medios para combatir el narcotráfico. Han vuelto a demostrar que sus prioridades están muy lejos de las preocupaciones reales de los ciudadanos".
Policía Local de Palma y Policía Nacional han iniciado este mediodía el desalojo forzoso de los 70 okupas que aún permanecían en la antigua cárcel de la ciudad. La intervención cumple con el auto dictado por el Juzgado el pasado 29 de mayo, motivado por el grave riesgo para la seguridad de las personas que aún seguían en el recinto, y se prevé que se prolongue a lo largo de la jornada.
La convivencia en un tranquilo municipio de la Part Forana de Mallorca se ha visto truncada por un serio conflicto vecinal que ha escalado hasta límites insospechados. Lo que comenzó como una discrepancia por la delimitación de dos propiedades colindantes ha derivado en una auténtica espiral de violencia, amenazas constantes, fuertes discusiones e incluso el lanzamiento de pierdas por parte de dos problemáticas mujeres a su vecino.