Un marroquí borracho paraliza una rotonda en Sant Agustí de Palma tras enfrentarse a un autobús de la EMT
El hombre golpeó el parabrisas del vehículo, insultaba a los transeúntes e intentaba torear a los coches

Momentos de gran tensión y alarma se vivieron la tarde del pasado día de Reyes en la barriada de Sant Agustí, en Palma, cuando un borracho protagonizó un grave altercado que puso en jaque la seguridad vial y alteró el orden público en una de las zonas más transitadas del barrio.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 20 horas en la rotonda del polideportivo Rudy Fernández, donde varios testigos alertaron a la base del 092 de la Policía Local de Palma sobre la presencia de un hombre que, de manera agresiva, estaba bloqueando el tráfico y profiriendo amenazas contra conductores y peatones.
La situación alcanzó su punto más crítico cuando el individuo se plantó frente a un autobús de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), impidiéndole continuar su recorrido y generando momentos de auténtico nerviosismo entre los pasajeros. Todo ello, al mismo tiempo que intentaba torear coches en plena calle.
Según fuentes policiales, el hombre comenzó a golpear con fuerza el parabrisas del autobús con los puños, mientras gritaba y lanzaba amenazas, lo que provocó el temor entre los usuarios del transporte público y obligó al conductor a detener el vehículo para evitar un accidente. La escena, presenciada por numerosos viandantes, generó una notable congestión de tráfico en la zona.
Hasta el lugar se desplazó rápidamente una patrulla de la Policía Local, adscrita a la Unidad de Seguridad Integral (USEI), que localizó al implicado, un hombre de 48 años y nacionalidad marroquí, el cual presentaba síntomas evidentes de embriaguez y un elevado estado de agitación. Dada la peligrosidad de la situación y el comportamiento imprevisible del individuo, los agentes solicitaron refuerzos para poder controlar el incidente con garantías.
Finalmente, los policías lograron retirar al hombre de la calzada, restableciendo la circulación y evitando que el episodio derivara en consecuencias más graves. Una vez controlada la situación, se iniciaron las diligencias correspondientes por una alteración grave del orden público y por interrumpir un servicio público esencial.
Desde la Policía Local de Palma se ha recordado que este tipo de conductas, que ponen en riesgo la seguridad vial y la integridad de ciudadanos y trabajadores de servicios públicos, serán perseguidas con firmeza. Asimismo, han subrayado la importancia de la colaboración ciudadana y de los avisos rápidos al 092 para actuar con eficacia ante situaciones de riesgo.
Al final, los agentes consiguieron controlar la situación y el marroquí acabó durmiendo la borrachera en su casa. Al día siguiente, con la resaca correspondiente, tuvo que asumir las consecuencias de sus actos.