Detenido un uruguayo por reventar la boca a una dependienta para robarle tres chucherías en una tienda de Palma
El arrestado pedía limosna por la calle y si alguien no le daba monedas les agredía con una barra de hierro

Una tarde que parecía tranquila en el corazón de Palma se convirtió en un verdadero episodio de violencia callejera. Agentes de la Policía Local detuvieron a un hombre de 30 años, de nacionalidad uruguaya, acusado de robo con violencia y lesiones leves, tras protagonizar un ataque que ha dejado a los vecinos conmocionados. Literalmente, le reventó la boca a una dependienta para robarle tres chucherías.
Los hechos ocurrieron sobre las 17:30 horas en la céntrica calle Cadena, cuando una mujer que trabajaba en un establecimiento local fue testigo de un acto delictivo sorprendente y violento: un hombre tomó tres golosinas del mostrador sin pagar y, al ser confrontado, reaccionó con brutal agresividad. Según testigos, el individuo le propinó un puñetazo en la boca, causando una herida sangrante que dejó a la víctima aturdida y conmocionada.
Lo más alarmante, según fuentes policiales, es que el sospechoso portaba un tubo metálico de gran longitud, con el que amenazaba a los transeúntes. Algunos vecinos relataron que el detenido se dedica a pedir limosna en las calles del centro, pero que si alguien se niega a darle dinero, no duda en agredirlos con su barra de hierro.
Varios ciudadanos alertaron rápidamente a los agentes de la Policía Local que prestaban servicio en el edificio del Ayuntamiento. Se inició una persecución a pie a alta tensión, y el agresor fue interceptado a pocos metros, logrando los agentes que soltara el tubo metálico antes de proceder a su identificación y detención. La víctima fue atendida en el lugar y posteriormente informada sobre la necesidad de recibir asistencia médica, mientras que el detenido fue trasladado a la Policía Nacional para continuar con las diligencias judiciales correspondientes.
Vecinos y comerciantes expresaron su preocupación por la seguridad en el centro de Palma, denunciando que este tipo de incidentes se ha vuelto recurrente, especialmente en zonas concurridas donde personas con antecedentes de violencia aprovechan la afluencia de público. La noticia ha encendido las alarmas sobre la presencia de individuos peligrosos que mezclan mendicidad con agresión física, generando temor entre los peatones y comerciantes de la zona.