Mallorca habilita el antiguo cuartel abandonado de Son Tous en Palma como centro de menas con 64 plazas
El Consell ya tiene operativa una planta con capacidad para 16
Por el momento no hay ningún menor acogido en este espacio

Mallorca habilita el antiguo cuartel abandonado de Son Tous en Palma como centro de acogida de menores extranjeros no acompañados (menas) con 64 plazas. El edificio cuenta con dos plantas y cuatro alas, de las que por el momento el Consell ya tiene operativa una en la planta baja con capacidad para 16.
El nuevo centro de atención de emergencia, que está gestionado por la Fundación SAMU, contará por el momento (aunque podría incrementarse a medida que lo haga el número de plazas) con cuatro auxiliares educativos, un psicólogo, dos mediadores interculturales y un trabajador social.
El presidente del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), Guillermo Sánchez, ha visitado este miércoles el recurso, que ya está en marcha pese a que por el momento no hay ningún menor acogido, y ha dado cuenta de su funcionamiento.
El trabajo que se desarrollará en Son Tous, ha explicado, no será de integración sino de atención inmediata y buscará que los menores, además de recibir la manutención correspondiente, puedan aprender el idioma y la cultura mientras avanza su proceso.
«Es un recurso muy necesario que permitirá una acomodación ordenada de la llegada de todos los niños, niñas y adolescentes que llegan a nuestra isla», ha subrayado en declaraciones a los medios de comunicación.
Sánchez ha confiado en que las obras de adecuación de las tres alas restantes, que permitirían ampliar la capacidad del centro hasta un máximo de 64 plazas, avancen con la celeridad suficiente para que el recurso no se quede corto. «¿Que puede quedarse corto en poco tiempo? Ya veremos, esperemos que el ritmo de llegadas no sea como en los últimos años y eso nos permita acelerar y tener más alas disponibles», ha expuesto.
Eso, ha apuntado, también dependerá del tiempo que los menores pasen acogidos en este nuevo recurso, que variará en función de la velocidad de los procesos de los menores.
«Algunos tienen procesos más rápidos y podrán ser derivados, y otros tardan más y acabarán su acompañamiento aquí», ha reconocido, alegando que muchos de los menores que arriban en patera a Mallorca tienen entre 16 y 17 años.
El también conseller insular de Bienestar Social ha admitido que, habida cuenta de la sobresaturación que existe en el resto de centros residenciales para menores del IMAS, la cronificación de este recurso de emergencias «es una realidad que puede ocurrir».