Detenido un argelino en Palma con 200 pastillas de un potente fármaco para la epilepsia para traficar
El sospechoso ocultaba 14 blíster de un medicamento sujeto a prescripción médica, atados con una goma para el pelo
Aseguró que las pastillas eran "para el dolor de cabeza", pese a tratarse de un fármaco que solo puede dispensarse con receta

«Son pastillas para el dolor de cabeza». Esa fue la excusa que puso un argelino de Palma, cuando fue sorprendido con 200 pastillas de un medicamento para la epilepsia preparadas para traficar. La intervención policial volvió a poner el foco en el barrio de Son Gotleu, uno de los enclaves más vigilados de la capital balear por su vinculación con el tráfico de sustancias ilegales.
Agentes de la Policía Nacional detuvieron este miércoles por la tarde a un hombre de origen argelino como presunto autor de un delito contra la salud pública, tras ser sorprendido portando alrededor de 200 dosis de un medicamento destinado al tratamiento de la epilepsia, cuya venta y consumo están estrictamente regulados por la ley.
Los hechos ocurrieron durante un dispositivo rutinario de prevención de la delincuencia, cuando una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano realizaba labores de vigilancia en una zona concreta del barrio, ampliamente conocida por ser punto habitual de menudeo de sustancias estupefacientes. Fue entonces cuando los agentes observaron a cuatro varones que, al percatarse de la presencia policial, se separaron de forma apresurada e intentaron abandonar el lugar, levantando las sospechas de los funcionarios.
Ante esta actitud esquiva, los agentes decidieron descender del vehículo policial y proceder a la identificación y cacheo preventivo de los individuos, con el objetivo de comprobar si portaban algún tipo de sustancia ilegal o material relacionado con actividades delictivas.
Durante el registro de uno de los hombres, los policías localizaron ocultos entre sus pertenencias un total de 14 blíster, cuidadosamente atados con una goma para el pelo, que contenían unas 200 pastillas de un medicamento. Al ser interrogado sobre el origen y el destino de las dosis, el individuo no supo aportar explicación coherente alguna, limitándose a afirmar que se trataba de pastillas para el «dolor de cabeza».
Sin embargo, tras realizar las comprobaciones pertinentes, los agentes constataron que el fármaco intervenido solo puede adquirirse bajo prescripción médica, al estar indicado para el tratamiento de patologías graves como la epilepsia y otras enfermedades neurológicas, lo que incrementó la gravedad de los hechos. Ante la ausencia total de receta o justificación médica, la Policía procedió a la intervención inmediata de la medicación.
Finalmente, el hombre fue detenido y trasladado a dependencias policiales como presunto autor de un delito contra la salud pública. En cuanto a los otros tres individuos identificados en el lugar, los agentes también les intervinieron varias pastillas del mismo medicamento, sin que ninguno de ellos pudiera acreditar prescripción facultativa ni explicación válida sobre su posesión.
La actuación policial pone de manifiesto una vez más la preocupación existente por el uso y la posible distribución ilegal de medicamentos en determinados barrios de la ciudad, una práctica que, según fuentes policiales, supone un grave riesgo para la salud pública y continúa siendo objeto de especial vigilancia por parte de las fuerzas de seguridad.