Mañueco gana con 2 escaños más, el PSOE toma oxígeno con el ‘No a la guerra’ y Vox sube menos de lo esperado
El PP gana las elecciones en Castilla y León con 33 procuradores; el PSOE saca 30 y Vox, 14
El PSOE evita la debacle en Castilla y León con un candidato local no contaminado por el sanchismo
Así queda el mapa de resultados de las elecciones de Castilla y León 2026

Alfonso Fernández Mañueco ha ganado las elecciones en Castilla y León y consolida el dominio del Partido Popular en el ciclo electoral que arrancó en Extremadura y siguió en Aragón.
Castilla y León, baronía indiscutible del PP -ha gobernado ininterrumpidamente desde 1987, cuando José María Aznar ganó las autonómicas y con las mayorías rotundas de Juan Vicente Herrera-, ha sido la tercera parada de la carrera electoral hasta las generales, que ya permite atisbar el fin del sanchismo. En apenas tres meses, los comicios constatan el desgaste irreversible del PSOE y el auge del centroderecha.
El Partido Popular vuelve a imponerse en unas elecciones autonómicas, mejorando sus resultados con respecto a los comicios de hace cuatro años. Mañueco amplía su representación en las Cortes, pasando de 31 a 33 procuradores. Porcentualmente, los populares crecen cuatro puntos, del 31,39% del voto al 35,45%. La subida es un alivio para Génova tras los resultados agridulces de Extremadura y Aragón.
El socialista Carlos Martínez cumple la expectativa de contener la caída tras las debacles de dos candidatos avalados por Sánchez, Miguel Ángel Gallardo y Pilar Alegría, y con una campaña convertida por el presidente del Gobierno en altavoz de su No a la guerra. Un lema al que Moncloa confió la movilización de la izquierda. Martínez, alcalde de Soria y más alejado de la órbita sanchista, logra porcentualmente un resultado casi idéntico al de hace cuatro años (30,78%) aunque eso se traduce ahora en dos procuradores más, hasta los 30. Retiene la segunda plaza en el parlamento autonómico aunque la distancia con el PP se agranda en tres puntos con respecto a las anteriores elecciones.
Tras duplicar su representación en Extremadura y Aragón, Vox crece aquí menos de lo esperado. Los de Abascal, con su candidato Carlos Pollán, partían de un escenario muy favorable en Castilla y León, la comunidad que les dio su gran triunfo en 2022, con 13 procuradores, su mejor marca autonómica. Sacan uno más pero no logran llegar al ansiado umbral psicológico del 20% del voto. Aún así, porcentualmente (18,90%), sigue siendo el mejor resultado territorial de Vox y el partido vuelve a ser clave para asegurar la gobernabilidad regional.
Pactos
Con este panorama, y Mañueco sin mayoría absoluta, PP y Vox se verán de nuevo las caras con otra negociación inevitable. El bloque del centroderecha suma un 54% de porcentaje de voto, frente al 49% de 2022. En Extremadura, fue un 60% y en Aragón, un 52%. Un dominio incontestable frente a una izquierda en retroceso.
Tras conocer los resultados, el candidato popular ha asegurado que habrá que «dialogar», al tiempo que ha advertido que Castilla y León estará «libre de sanchismo».
Mañueco fue el primer barón autonómico en incluir a Vox en su gobierno, pero ese pacto se rompió 813 días después, en julio de 2024, por la acogida de menores inmigrantes. La aspiración de Génova era contener en lo posible el ascenso de los de Abascal, y Feijóo les lanzó un mensaje directo en el cierre de campaña: «Estafar al ciudadano merece un castigo de la gente, espero que les vaya mal», aseveró con claro enfado por la falta de acuerdo en Extremadura y Aragón. Casi tres meses después de las elecciones, el pacto para que gobierne María Guardiola sigue en el aire tras la primera negativa de Vox y con el 4 de mayo como fecha límite para un nuevo intento de investidura. En Aragón, las negociaciones son discretas. El resultado de este domingo podría contribuir a desbloquear esos pactos.
Para el PSOE, el resultado es un alivio, aunque quizás sea sólo una ilusión óptica ante la siguiente parada electoral, en Andalucía, donde concurre con María Jesús Montero, una candidata que sintetiza toda la esencia del sanchismo.
En el resto del arco parlamentario, los comicios confirman la desaparición de Ciudadanos. Podemos pierde a su único procurador y la coalición de Sumar con Izquierda Unida no logra siquiera llegar al umbral del 3% para obtener representación, lo que conduce a la izquierda radical a la absoluta irrelevancia. Las marcas regionalistas también caen. Unión del Pueblo Leonés (UPL) conserva tres escaños; Por Ávila, retiene el suyo y Soria ¡Ya! retrocede de tres a uno.