La directora de la Guardia Civil se citó con Leire en bares para eludir el control de visitas de su despacho
Leire se reunió con la directora a 150 metros de su despacho para evitar que su visita quedara registrada

«La única razón por la que la directora general de la Guardia Civil se citó con Leire Díez en bares cercanos a la sede del Instituto Armado en vez de en su despacho es por la necesidad de eludir el listado del control de visitas obligatorio para entrar en la sede de la Guardia Civil», con esa rotundidad lo afirman fuentes del caso.
El motivo es que en esas citas iban a hablar, supuestamente, de cómo tratar las investigaciones de la UCO en casos que afectaban directamente al PSOE, por lo que «esas reuniones no podían quedar registradas».
El informe de la UCO incorporado al sumario del caso Leire no deja lugar a dudas: la directora Mercedes González se reunió al menos en tres ocasiones con la fontanera Leire Díez, los días 30-9-2024, 20-12-2024 y 2-4-2025, en los alrededores de la Dirección General de la Guardia Civil, evitando hacerlo en su despacho y que la entrada de Leire quedara registrada en el control del complejo policial.
Leire multada por aparcamiento
La Unidad Central Operativa (UCO) sabe de las reuniones entre Leire y Mercedes González, que el ministro Grande-Marlaska llegó a negar en dos ocasiones, porque la misma Leire lo confirma en sus mensajes con otros miembros de la trama o personas cercanas.
Además, en la reunión del 20 de diciembre de 2024 con la directora de la Guardia Civil, Leire asistió con el coche del ex presidente de la SEPI, empresario y comisionista, Vicente Fernández, con el que tenía una estrecha relación. Aparcó mal el vehículo y le multaron, así consta en el sumario: A las 11:16 horas del 26 del 1 de 2025, Vicente remitió un correo electrónico a Leire en el que le dijo: «He recibido esta multa por parking tuyo en la calle Julián Romea. Creo que es de cuando fuiste a reunirte con la directora general de la GC. ¿Te la pago con descuento?». En esta ocasión, Leire aparcó a menos de 100 metros de distancia de la puerta de la Dirección General de la Guardia Civil y del despacho de Mercedes González.
Hasta hace unos días, Interior negaba la existencia de las reuniones entre la directora de la Guardia Civil y la fontanera del PSOE y ahora que por fin las admite, insiste en que en ellas no se habló de nada comprometedor y menos de cómo frenar las investigaciones de la UCO.
Sin embargo, la explicación de la forma en la que tuvieron lugar esas reuniones fuera del despacho de la directora no convence a nadie que conozca bien los pasillos del complejo de la calle Guzmán el Bueno: «Si tenía prisa por quitarse de encima la visita de Leire, porque la conocía muy poco o no conocía; mejor en su oficina que un bar, en una reunión rígida y breve para despachar rápido a Leire Díez alegando motivos laborales», confirman las mismas fuentes.
Borrado de mensajes
A pesar de todo, el ministro Marlaska ha salido al rescate de esta última: «Mientras esos encuentros hayan sido en la forma descrita (por la directora), yo no tengo por qué dudar», al tiempo que ha dicho que está «absolutamente convencido de la honorabilidad y honestidad en su trabajo» de Mercedes González.
Pero la UCO cree lo contrario y además también deduce que había comunicación entre Leire Díez y Mercedes González desde antes de las reuniones entre ambas. Exactamente desde tres meses antes del nombramiento de la segunda como directora general del instituto armado, atendiendo a la fecha en la que una de ellas grabó en la agenda de su teléfono el número de la otra.
Además, la investigación advierte que borraban los mensajes entre ellas: «Se produce un hecho relevante en la conversación de WhatsApp entre ambas; el chat que compartían registra un mensaje compatible con que se haya eliminado una conversación previa e iniciado una nueva y, por parte de la directora general de la Guardia Civil, se activó entre ambas el borrado automático de mensajes».
La conclusión del informe de la UCO es que «existen indicios de los que se desprende que Leire le estaría haciendo llegar información obtenida en el marco de la actividad supuestamente delictiva que venía desarrollando».
Los investigadores creen que, a continuación, Leire había presionado para que se abriera una investigación interna contra la UCO para frenar las investigaciones contra el PSOE, valiéndose de la directora de la Guardia Civil. Todo esto derivó, más tarde, en la apertura de varias informaciones reservadas a mandos de la UCO que terminaron archivadas por falta de pruebas.
Nada de todo esto parece afectar a la confianza que el ministro Grande-Marlaska ha depositado sobre la directora general, ya que la sigue confirmando en su puesto a pesar de los informes elaborados por sus propios agentes.