La ciudad milenaria del País Vasco que une a Karra Elejalde y al escritor Ken Follett por un motivo que nadie espera
Vitoria es la ciudad que marca la vida de Karra Elejalde y que le une además con Ken Follett
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Muchas son las ciudades en España que suelen acaparar toda la atención, especialmente cuando hablamos de destinos turísticos o también por su historia, o incluso por personajes populares o famosos que nacieron en ellas o de alguna manera están vinculados. Es el caso de lo que ocurre con la ciudad del País Vasco de la que ahora os hablamos, que une a Karra Elejalde y al escritor Ken Follett por un motivo que nadie espera.
Karra Elejalde es uno de los rostros más conocidos del cine español, mientras que Ken Follett, es autor de sobras conocido, especialmente por Los Pilares de la Tierra, una de las novelas históricas más leídas del mundo. Dos perfiles completamente distintos que, sin embargo, coinciden en un mismo lugar y que no es otro que Vitoria-Gasteiz. Y lo interesante no es sólo la coincidencia, sino el porqué. Porque esta ciudad del País Vasco, que a primera vista puede parecer tranquila, tiene más capas de las que aparenta. Y algunas de ellas explican bastante bien esa conexión.
La ciudad del País Vasco que une a Karra Elejalde y al escritor Ken Follett
Vitoria-Gasteiz que es la ciudad en la que nació el actor Karra Elejalde, suele aparecer en los mapas por su papel institucional. Es la sede del Parlamento Vasco y la capital de Euskadi. Pero reducirla a eso sería quedarse corto, ya que destaca por otras muchas cosas, como por ejemplo el Anillo Verde, que rodea la ciudad y permite recorrerla enlazando parques durante kilómetros. No es algo pensado sólo para quien visita, es algo que usa la gente a diario y que de alguna manera, hace que cambie el ritmo.
No es que estemos ante una ciudad que vaya lenta, pero tampoco tiene esa sa sensación de ir siempre a contrarreloj que tienen otras grandes ciudades del mundo. Se nota en cómo se mueve la gente, en cómo se utilizan los espacios y, sobre todo, en cómo se vive.
Un casco antiguo que no parece preparado para turistas
El casco histórico de Vitoria-Gasteiz tiene algo que no es tan fácil de encontrar y es que no da la sensación de estar montado para ser mostrado o en realidad, no sigue el estilo del casco viejo de otras ciudades españolas. En este caso, tiene forma de almendra, y una estructura que viene del siglo XII, pero lo que llama la atención es que su estructura sigue teniendo lógica si tenemos en cuenta que está en una colina, que conserva parte de las murallas y que mantiene un trazado bastante ordenado para lo que suele ser un núcleo medieval. Pero lo importante no es eso. Lo importante es que sigue vivo. Que no es un sitio por el que se pasa, sino un sitio en el que se está.
Plazas como la Virgen Blanca o la de España siguen funcionando como puntos de encuentro para quienes viven en Vitoria, por lo que no son sólo bonitas sino que tienen uso. Y eso cambia bastante la forma de verlas.
La catedral que acabó influyendo en una novela mundial
Ya hemos mencionado que Vitoria es la ciudad de origen de Elejalde, pero la relación con Ken Follett no es una anécdota sin más. Tiene que ver con la Catedral de Santa María, uno de los edificios más representativos de la ciudad. No es la típica catedral que impresiona solo por tamaño, sino por cómo ha ido cambiando con el tiempo. Su origen se remonta a construcciones anteriores al siglo XIII, aunque el aspecto actual es gótico. Ha sido iglesia-fortaleza, colegiata y, finalmente, catedral. Y todo eso se nota en su estructura.
Fue precisamente ese carácter el que llamó la atención de Follett. El propio autor ha reconocido que este templo le sirvió como referencia a la hora de recrear ambientes en Los pilares de la tierra y no como es una inspiración superficial, sino bastante directa.
Mucho más que historia Vitoria es una ciudad que se mueve
Si algo queda claro al recorrer Vitoria-Gasteiz es que no vive sólo del pasado. Es una ciudad que tiene una oferta cultural bastante amplia, con museos que van desde el Bellas Artes hasta propuestas más curiosas como el de los Faroles. A eso se suma una gastronomía muy marcada por el producto y por la tradición vasca, que aquí se mantiene sin demasiadas vueltas. No hay que buscar demasiado para encontrar buenos sitios donde comer bien aunque siempre se recomiendan restaurantes como Zaldiaran que es todo un referente o El Portalón que destaca por su carta, pero también por el edificio en el que se encuentra, del Siglo XV.
Al final, Vitoria es una ciudad que impresiona desde el comienzo, aunque sí es cierto que sus encantos se van descubriendo poco a poco Y quizá por eso conecta con perfiles tan distintos como los de Karra Elejalde y Ken Follett. Porque no necesita exagerar lo que tiene, sino que simplemente lo mantiene.