Los expertos revelan el motivo por el que tu gato se estira cuando te ve: no es sólo por razones físicas

¿Cuántas veces te has preguntado por qué tu gato se estira cuando te ve? Los pequeños felinos tienen un mundo interior muchísimo más complejo de lo que creemos, y la forma de expresarlo es a través de comportamientos y acciones que debemos aprender a interpretar. Por ejemplo, cuando el gato se estira al vernos llegar a casa, es una señal de afecto y reconocimiento, ya que reconoce nuestra presencia.
Por otro lado, teniendo en cuenta que el olfato es uno de sus sentidos más desarrollados, también es una forma en la que marcan su olor. Los gatos son animales territoriales y dependen en gran medida de este sentido para comprender su entorno.
Por qué el gato se estira cuando te ve?
Este comportamiento, tan común en los felinos, tiene varias explicaciones relacionadas con su cuerpo, sus emociones y su forma de comunicarse con los humanos, según Experto Animal.
Una de las principales razones es muy simple: recuperar la flexibilidad muscular. Los gatos pueden pasar entre 14 y 16 horas durmiendo y, aunque no lo hacen de manera continua, sino en pequeñas siestas repartidas a lo largo del día, después de pasar tanto tiempo descansando, necesitan estirarse para activar su cuerpo una vez se despiertan.
Este movimiento les ayuda a activar la circulación sanguínea y minimizar la rigidez muscular. A pesar de estar domesticados, no han perdido muchos de sus instintos naturales; uno de los más destacados es el de cazador; en este contexto, necesitan tener su cuerpo listo para reaccionar con rapidez cuando perciben una amenaza.
«Otra de las razones de por qué los gatos se estiran tanto tiene que ver con su instinto de preservación. En la misma línea que el punto anterior, tras pasar tantas horas en reposo, o lo que es lo mismo, en una situación de indefensión, estirarse les permite recuperar el control de la situación y disponer de cierto margen de reacción en caso de necesidad». El hecho de que el gato se estire funcione como una especie de «reinicio» que le permite recuperar el control de su entorno y estar preparado para reaccionar ante cualquier estímulo.
Otro motivo muy importante tiene que ver con el bienestar emocional. Cuando un gato se estira delante de su dueño, muchas veces está mostrando que se siente seguro y cómodo en su presencia. Si lo hace con frecuencia cuando te ve, es una muy buena señal: confía en ti y, si está cerca de ti, quiere que le acaricies.
Por otro lado, el estiramiento también puede formar parte del marcaje. Los gatos utilizan diferentes formas de comunicación basadas en el olor, y cuando se estiran cerca de una persona, sobre todo si se apoyan sobre ella, liberan r feromonas desde las glándulas que tienen en distintas partes del cuerpo, como las almohadillas de sus patas. De esta manera dejan su olor impregnado y marcan a esa persona como parte de su «grupo».
En otras ocasiones, el gato puede estirarse para llamar tu atención. «Además de por el maullido, los gatos han aprendido a lo largo de su historia de convivencia con los humanos qué tácticas deben emplear para satisfacer sus necesidades. Su lenguaje corporal está plagado de este tipo de tácticas. Estirarse para terminar clavándote sus garras y lograr lo que desean es una de ellas».
Por último, existe otra causa que se observa sobre todo en las hembras: el celo. Durante este periodo pueden mostrar comportamientos más extraños. Es habitual que se revuelquen en el suelo, se estiren con frecuencia, se froten contra objetos o personas y emitan maullidos intensos.
El estiramiento en los gatos es un comportamiento natural que puede tener varias funciones al mismo tiempo. Puede ayudarles a activar su cuerpo después de dormir, mantenerse alerta, expresar confianza, marcar territorio, relajarse o incluso llamar la atención de sus dueños.
Cómo entender su lenguaje
Aprender a hablar «el idioma de los gatos» requiere que dominemos el arte de la observación.Aprender las expresiones felinas es fundamental para mejorar la comunicación bidireccional.
La palabra «no» tiene mucha energía negativa, que en el reino animal no sirve de nada, pero introduce esa energía negativa en la situación y en el animal. Por otro lado, los gatos son animales muy limpios y les gusta tener la arena limpia. Cuando no utilizan la bandeja de arena para realizar sus deposiciones u orinar es una llamada de atención; quieren decir que algo va mal y es una forma de pedir ayuda.
Cuando un gato agrede está tenso, y si nuestra reacción también es agresiva estaremos aumentando la tensión. Hay que entender la naturaleza del animal: le gusta vivir en las alturas, necesita subir y bajar y controlar todo su territorio.
En resumen, el estiramiento en los gatos no es una simple necesidad fisiológica; les permite activar el cuerpo, liberar tensiones, reforzar la relación con su entorno y comunicarse con nosotros.