El obispo catalanista de Mallorca, Sebastià Taltavull, ha atacado recientemente al Ayuntamiento de Calvià gobernado bajo la coalición PP-Vox por no querer ceder un convento para acoger a los miles de inmigrantes ilegales que llegan en patera a las Islas Baleares procedentes del norte de África. En una entrevista reciente, Taltavull ha considerado que la actitud del Consistorio es "poco cristiana y poco humana". "Toda persona pobre, necesitada, tiene más que argumentos para poder ser acogida desde el primer momento", ha asegurado en unas declaraciones en las que ha defendido a ultranza las tesis proinmigración propias de la izquierda.