El transporte público gratuito que anuncia a bombo y platillo el Gobierno de Pedro Sánchez deja desde el principio múltiples efectos negativos. Uno de ellos es lanzar a los ciudadanos hacia un medio de transporte infrafinanciado y que dispara el número de pasajeros asumibles por ayuntamientos como el de Palma. Este año la EMT prevé más de 2 millones de nuevos pasajeros en sus autobuses, superando ya los 67 millones de servicios anuales.