El nadador cántabro Roberto Veiga, de 33 años y policía portuario de Alcúdia, encara los próximos meses con una mezcla de ilusión, ambición y espíritu de superación. Tras una trayectoria cargada de éxitos en la natación internacional, el deportista se marca nuevos objetivos deportivos que podrían consolidarlo como uno de los referentes europeos dentro del deporte policial y máster. Su objetivo ambicioso para esta temporada es proclamarse campeón de Europa de natación en el Campeonato de Europa que se disputará el próximo mes de octubre.
Durante casi dos años, una vivienda en Palma fue el escenario de un sufrimiento silencioso. Detrás de sus puertas, una mujer trabajaba sin descanso como cuidadora, atendiendo a una persona dependiente. No tenía contrato de trabajo, cobraba apenas 900 euros al mes y vivía bajo constantes amenazas: si hablaba, le advertían, acabaría en la cárcel o expulsada del país. Su jornada laboral era prácticamente continua, comenzando antes del amanecer y terminando mucho después de que la familia se acostara. Además de atender a la persona dependiente, debía limpiar, cocinar y realizar todas las tareas domésticas.