A sus 25 años, Adrián no solo es un artista. Es energía, disciplina, pasión y entrega. Llegó a Palma por amor, pero terminó enamorándose también de la Isla y de su gente. En las plazas y calles de Mallorca no es un desconocido: es el joven que vuela entre aplausos, que hace reír a los niños y que transforma cualquier rincón en una pista de circo. También triunfa en redes sociales con su desparpajo.
El Gobierno de Sánchez ingresa 12 millones al año de Baleares por las concesiones del litoral a través de la Demarcación de Costas por el canon de ocupación y aprovechamiento del dominio público marítimo-terrestre (chiringuitos, embarcaderos, campos de boyas, etcétera) pero no invierte un euro en el cuidado y mantenimiento del mismo. Pese a que en la recta final de la pasada legislatura se efectuó el traspaso de competencia a Baleares en materia de costas, éstas no afectaron a las obras de mantenimiento del litoral.