Las madrugadas de Palma volvieron a dejar una escena de imprudencia que pudo terminar en tragedia. Eran las 3:45 horas del pasado domingo 15 de febrero cuando el silencio habitual de la noche se rompió de golpe en la calle Aragón, a la altura del número 175. Un coche fuera de control acababa de estrellarse con enorme violencia contra un semáforo situado en la mediana de la vía.